El nuevo juicio por violación contra Harvey Weinstein terminó este viernes en juicio nulo luego de que el jurado no lograra alcanzar un veredicto unánime en el caso vinculado al movimiento #MeToo, un proceso que ya había quedado sin resolución el año pasado.
Aunque el exmagnate de Hollywood ya fue condenado por otros delitos sexuales en Nueva York y California, la anulación mantiene sin resolución definitiva la acusación de violación en Manhattan tras tres juicios consecutivos.
Weinstein permaneció serio mientras era escoltado por funcionarios judiciales en su silla de ruedas.
El jurado, compuesto en su mayoría por hombres, deliberaba sobre la acusación de que Weinstein violó a Jessica Mann, estilista y actriz, en 2013.
La defensa insistió durante todo el proceso en que el encuentro sexual fue consensuado.
Las señales del estancamiento aparecieron pocas horas después de iniciar el tercer día de deliberaciones, cuando los miembros del jurado enviaron una nota al juez informando que no podían llegar a un acuerdo unánime.
El juez Curtis Farber ordenó continuar las deliberaciones, una práctica habitual en los tribunales de Nueva York cuando un jurado comunica por primera vez que no logra consensuar un fallo.
Tras no alcanzarse un veredicto, el tribunal fijó una audiencia para el próximo 24 de junio, fecha en la que la fiscalía deberá decidir si buscará un cuarto juicio contra Weinstein.
Como productor ganador del Óscar y uno de los ejecutivos más influyentes de Hollywood, Weinstein fue durante años una figura poderosa dentro de la industria cinematográfica y un importante donante del Partido Demócrata.
Sin embargo, en 2017 salieron a la luz múltiples acusaciones de acoso y agresión sexual en su contra, detonando el movimiento #MeToo y provocando la caída pública del productor, así como la bancarrota de su estudio y diversos procesos penales en Nueva York y Los Ángeles.
Weinstein fue declarado culpable de algunos cargos y absuelto de otros, pero la acusación presentada por Mann continuó vigente. En 2020 fue condenado por ese caso, aunque posteriormente un tribunal de apelaciones anuló el veredicto. El jurado tampoco logró decidir en el nuevo juicio de 2025, lo que derivó en el proceso de este año.
El productor ha admitido haber sido infiel a su entonces esposa y haber "actuado mal", aunque sostiene que nunca agredió sexualmente a nadie.
Mann, actualmente de 40 años, conoció a Weinstein en una fiesta en Los Ángeles a principios de 2013, cuando buscaba impulsar su carrera como actriz. Según su testimonio, el productor comenzó rápidamente a mostrar interés más allá de lo profesional.
La mujer declaró que las insinuaciones de Weinstein la incomodaron desde el inicio, aunque finalmente decidió involucrarse sentimentalmente con él.
Durante el juicio relató que en marzo de 2013, mientras se hospedaba en un hotel de Manhattan, Weinstein apareció antes de tiempo a un desayuno pactado y consiguió una habitación en el lugar pese a sus objeciones.
"Dije 'no' una y otra vez e intenté irme", declaró Mann ante el jurado durante cinco días de testimonio.
Según su versión, Weinstein le bloqueó la salida, la sujetó de los brazos y terminó violándola después de que ella dejara de resistirse por miedo.
Durante años, Mann no contó públicamente la presunta agresión ni la mencionó en escritos personales redactados poco después del episodio.
Los abogados de Weinstein utilizaron esos documentos para cuestionar su relato y sostuvieron que Mann mantuvo posteriormente una relación cercana y afectuosa con el productor, quien supuestamente la ayudó profesional y emocionalmente.
En los años posteriores al encuentro, ambos continuaron comunicándose por correo electrónico y reuniéndose ocasionalmente. Weinstein incluso la apoyó en audiciones, empleos y problemas personales, según se expuso durante el juicio.
En uno de los mensajes presentados en el tribunal, Mann escribió en 2017: "Te quiero, siempre te querré. Pero odio sentirme como un ligue".
Meses después, tras hacerse públicas las denuncias contra Weinstein, Mann decidió acudir a la policía.
Aunque nunca presentó una demanda civil, la actriz recibió cerca de 500 mil dólares de un fondo de compensación creado durante la quiebra de la empresa de Weinstein para víctimas de conducta sexual inapropiada.