Harvey Weinstein regresó este jueves al tribunal mientras el jurado reanudó sus deliberaciones en el nuevo juicio por violación que enfrenta el exmagnate de Hollywood, un día después de que reportara dolores en el pecho mientras se encontraba en el juzgado.
Weinstein, de 74 años y con antecedentes de problemas cardíacos y otros padecimientos de salud, lucía pálido pero atento cuando fue trasladado a la sala en la silla de ruedas que ha utilizado en los últimos años. Al ser cuestionado sobre su estado, aseguró sentirse "bien".
El miércoles, el exejecutivo permanecía en un área de retención del tribunal cuando los jurados, tras varias horas de deliberación, enviaron una nota solicitando volver a escuchar parte del testimonio de Jessica Mann y revisar una cronología elaborada por la fiscalía con correos electrónicos y otras pruebas.
Después de que los abogados defensores, los fiscales y el juez Curtis Farber discutieran la respuesta a la petición del jurado, el abogado de Weinstein, Marc Agnifilo, informó que agentes del tribunal le habían comunicado que su cliente sufría dolores en el pecho.
En ese momento, Weinstein no fue llevado a la sala y el juez decidió enviar al jurado a casa antes de lo previsto, argumentando únicamente que existían "razones imprevistas" para concluir la jornada anticipadamente.
Este jueves, los jurados recibieron el material solicitado y posteriormente retomaron las deliberaciones a puerta cerrada, mientras Weinstein fue trasladado nuevamente al área de retención.
El fragmento del testimonio revisado por el jurado incluyó un momento señalado por Agnifilo durante sus alegatos finales, cuando Mann afirmó que estaba "desconectándose" mientras un abogado defensor le preguntaba por qué no quería que sus amigos supieran que había ocurrido algo sexual entre ella y Weinstein.
La defensa busca sostener que la preocupación de Mann estaba relacionada con su reputación y no con una agresión sexual.
Mann, de 40 años, declaró que mantuvo algunos encuentros sexuales consensuados con el productor, entonces casado, pero aseguró que en marzo de 2013 él la sometió a relaciones sexuales no deseadas en una habitación de hotel en Manhattan, pese a que ella le dijo repetidamente que no.
Los abogados de Weinstein sostienen que el encuentro fue consensuado y han destacado que Mann continuó viéndolo y expresándole afecto después de lo ocurrido. La mujer afirmó que durante años permaneció atrapada en sentimientos contradictorios sobre Weinstein, sobre sí misma y sobre los hechos.
La percepción de Mann cambió en 2017, cuando diversas acusaciones de conducta sexual indebida contra Weinstein detonaron el movimiento #MeToo, que impulsó denuncias públicas contra figuras poderosas de la industria del entretenimiento. Weinstein ha reconocido que "actuó mal", pero insiste en que nunca agredió sexualmente a nadie.
Algunas de esas acusaciones derivaron en condenas penales en Nueva York y California. Sin embargo, un tribunal de apelaciones anuló la condena dictada en 2020 en Nueva York relacionada con Mann y otra denunciante.
En un nuevo juicio celebrado el año pasado, el jurado no logró alcanzar un veredicto sobre la acusación vinculada a Mann, lo que llevó a la realización de este nuevo proceso judicial, en el que Weinstein enfrenta un cargo de violación en tercer grado.
El jurado escuchó cerca de tres semanas de testimonios, incluidos cinco días de declaraciones de Mann. Weinstein decidió no testificar durante el juicio.