Los Ángeles, Estados Unidos.- Toda persona tiene derecho al arrepentimiento y a la redención, sin importar cuántas veces se haya equivocado, afirma en entrevista el cantante y productor Jelly Roll.

Jason Bradley DeFord, quien ha brillado en el hip hop, country y rap, se siente agradecido de estar vivo, fascinado con una vida familiar cálida y arropado por amigos a los que jamás pensó volver a ver.

"El éxito siempre te va a marear y a desubicar si no estás con la compañía adecuada, y el fracaso y los errores te acercarán a lo más bajo que hay en ti, pero es lo que te impulsa a salir adelante, porque si algo he aprendido es que nadie te salva, nadie tiene la obligación, la salvación es tuya", reflexiona el intérprete de "Save Me".

Coestrella de La Cura Fest, en marzo pasado y cuyo anfitrión fue Carín León, el músico lanzó hace unos días "Lighter", junto al sonorense, la primera pieza oficial del Mundial de Futbol que se realiza este verano.

El estadounidense relata cómo es que estuvo 40 veces en prisión entre los 14 y los 25 años y cómo fue que superó su adicción a las drogas y los ambientes tóxicos.

"Hablo de los que fueron mis problemas porque a veces hay adolescentes que se sienten perdidos y no saben por dónde empezar, me gustaría que me tomaran como una referencia para su redención, para que salieran adelante.

"Me metí drogas y fui a dar a la cárcel porque estaba perdido y no tenía conciencia de lo que hacía. Cuando eres joven haces muchas estupideces y claramente tomé muy malas decisiones. Todos mis errores me llevaron a formarme y a tocar un fondo tan oscuro que pensé que me asfixiaba".

El músico, amigo de figuras como Dwayne Johnson, fue arrestado por posesión de drogas, consumo de estupefacientes, robo y asalto, y no fue sino hasta el 2008, cuando una oficial le confirmó que sería padre de su primogénita, Bailee Ann, que se decidió a recapacitar y replantearse su conducta autodestructiva por completo.

Se prometió a sí mismo que cumpliría su última sentencia por tráfico de drogas para convertiste en padre ejemplar, y después de acogerse a los mandamientos de la fe cristiana, de inscribirse a un programa de rehabilitación y de escribir canciones de perdón y redención, cumplió su sentencia y abandonó la cárcel.

"Todos tenemos en la vida un momento que nos arruina, un momento que nos define y que nos impulsa a crecer o a hundirnos.

"Yo pasé por todo y las drogas son la peor experiencia, pero más estar encerrado sin posibilidad de disfrutar de un cielo azul y la brisa del día, pensando tonterías. Agradezco tanto que pude salir adelante. Agradezco que pude ir a un doctor, que me propuse alimentarme bien y hacer ejercicio", comenta la estrella.

Actualmente esposo de Bunnie XO, con quien procreó a su segundo hijo, Noah, el músico despuntó en YouTube con "10 Minute Freestyle", el rap que hizo sobre su experiencia encerrado.

Con "Son of a Sinner" ganó tres premios en los Country Music Awards, género al que emigró antes de la pandemia, y luego de siete candidaturas, en febrero pasado obtuvo tres Grammys por Mejor Álbum Contemporáneo de Country por Beautifully Broken; Mejor Interpretación Dúo o Grupo de Country por "Amen" y Mejor Interpretación de Música Cristiana por "Hard Fought Hallelujah".

"Experimenté como boxeador porque sentí la necesidad de probarme, y me gustó. Fue una gran experiencia, pero ahora estoy enfocado en darle continuidad a la música, que es mi pasión.

"Sigo pensando que mis errores me hicieron ver mis virtudes y que lejos de sentirme odiado o rechazado por mi entorno negativo, quienes me aman me aceptaron. Hoy vivimos en la ola de críticas y odio en las redes tan fuerte que nos creemos capaces de ser jueces. Yo sólo digo que el perdón es para todos y que el futuro es lo que nos debe motivar".

Hace años y medio, el cantautor dio a conocer su documental Jelly Roll: Save Me, en el que jamás se sintió avergonzado por mostrarse vulnerable y en el que instó a sus seguidores a buscar ayuda.

"Nadie me enseñó que llorar desahoga el alma y que hablar con gente inteligente me podía hacer pensar más allá de lo que conocía".

Agradecido con Carín


Jelly Roll conoce a Carín León desde hace más de cuatro años y le agradece su amistad y complicidad, tanto para incluirlo en La Cura Fest como para invitarlo a su primer disco en inglés, en donde el sonorense tendrá una colaboración con él y con Teddy Swims, entre otras figuras.

"Es un hombre muy generoso, muy dedicado, muy profesional y muy entusiasta. Le agradezco que me considere en el cartel de su festival y estamos haciendo cosas que le gustarán a nuestros fans.
"Lo que sí es un hecho es sí es un gran artista, un estupendo compositor, es un gran ser humano, y eso lo tomo en cuenta. Es alguien que escucha, muy receptivo", sostiene.