En su primera visita a México, Seo In Guk se enamoró de los tacos de tripa, de los árboles a los que les tomó fotos mientras caminaba por las calles y, sobre todo, de la pasión de sus fans, que incluso para un veterano, como él mismo se describió, resultó avasalladora.

"Yo sabía que iba a ser bastante energético y apasionado, pero sinceramente no esperaba tanto", admitió frente a sus "Heartriders" (como se conoce a sus fans) la noche de este martes en La Maraka, al máximo de su capacidad.

La estrella de los k-dramas Un Novio Por Suscripción y One Day Destruction Came Through My Front Door llegó a la CDMX como parte de su gira de fan meeting, con el nombre Two Sides, que honra sus facetas como cantante y actor.

Tan preparado estaba para brindar una noche memorable que tenía distintas dinámicas armadas para entretener dos horas, en las que aprovechó los 17 años de experiencia desde que debutó en la música dentro de un concurso televisivo.

"Desde que entré hasta ahora me siento muy abrumado y muy feliz. Me encanta ver las expresiones de cada uno de ustedes, esa sonrisa increíble de cada uno la llevo en mi corazón".

Seo In Guk,

actor y cantante

En un segmento, el público decidió qué tendencia viral debía hacer y la primera ganadora fue hacer mímica para coincidir con un sonido que dice "dame un grrr". Al verlo rugir, las presentes estallaron en halagos.

También lo retaron a hacer distintas formas de corazones con su cuerpo, decorar una playera y regalar autógrafos, lo que alternaba con canciones.

"Voy a hacer lo posible para que ustedes puedan caer ante mis dos encantos", les dijo. Él hablaba en su idioma y todo era traducido al español por un intérprete.

En realidad, ya era adorado por sus seguidoras. La convivencia arrancó con una conversación con una conductora. Cuando le preguntó: "¿cómo has estado?", una fan se apresuró a responder con un grito lo que consideraba obvio: "¡Guapo!".

Al ver palabras clave en las pantallas, recordó que lo más retador tras cumplir su sueño de ser cantante fue debutar en la actuación, que su motor está en pensar en sus fans y que justamente el amor que siente por quienes lo apoyan es lo que no ha cambiado desde sus inicios hasta ahora.

También narró que para repartir mejor su energía en las filmaciones aprovecha las pausas de comida para dormir, que a mitad de los proyectos, cuando ve a todos cansados, es él quien invita a todos a ir a un korean BBQ y que le gusta que ahora disfruta más su trabajo.

"Quiero comer muchas cosas deliciosas. ¿Taco? Ya lo probé, obvio. Me encantaron los tacos de México, probé de tripa y unos me están esperando en mi habitación. ¿Quién quiere comer tacos conmigo? Está a 16 minutos de aquí el lugar donde encontré los tacos de tripa", soltó y el griterío estalló.

"¡Mucha ropa!", se escuchó entre el público, pero dijo, divertido, que no era tan fácil.

Todo lo que el surcoreano hacía, encantaba, tanto así que cuando se puso un traje similar al del mariachi, las presentes le cantaron "Cielito Lindo" para explicarle en qué circunstancias se usa.

Después leyó mensajes de sus fans y le enseñaron qué hacer cuando le pedían que se diera una vuelta. Pero de sus momentos favoritos fue cuando oyó el cántico: "¡Seo In Guk, hermano, ya eres mexicano!".

"Me pongo a pensar y es algo que realmente tiene muchísimo peso y me conmovió totalmente. Gracias por considerarme como hermano, como familia, gracias por crear estos recuerdos tan bonitos conmigo", expresó.

Escuchó que las fans querían que se quedara en el País. En respuesta prometió volver y soltó que está abierto a sumarse a alguna producción mexicana si se abre la oportunidad.

Tras dos horas de convivencia, se despidió, pero eso no fue el final. A la salida del recinto, Seo In Guk estaba en la puerta para decir adiós con la mano de cada asistente.