El Gran Palais se mostraba lleno de grandes hongos y árboles gigantes en tonos pastel que adornaban la gran pasarela en el debut del diseñador Matthieu Blazy para la legendaria firma creada por Coco Chanel.
Dua Lipa, Penélope Cruz, Nicole Kidman, Tilda Swinton, Claire Foy. Todas estas estrellas vestidas obviamente con la nueva colección, presenciaron este impresionante evento de Alta Costura, esa que busca el intercambio emocional entre el creador y el usuario.
La belleza de la naturaleza y los pájaros prevalecieron, con sonidos que abrieron la pasarela con un traje con transparencias de mousselina de seda en tonos pastel seguido de suaves looks en tweed, el material emblemático de Chanel, pero modernizado y revisitado tanto en sacos como en looks completos.
También destacó una calidez poética que se manifestó en las chaquetas clásicas de la casa, aunque ahora depuradas con un gesto personal del nuevo creador, quien las adornó con plumas, las cuales adquirieron protagonismo en el show, liderado desde primera fila por la editora más famosa del mundo, Anna Wintour.
El despliegue fue el de un casting diverso, con varias nacionalidades y tallas que mostraron capas transparentes y abrigos de organza, faldas tipo columna con bordados florales minuciosos, vestidos en tonos empolvados como el marfil, rosa pálido y celeste adornados con detalles en tonos intensos intensos.
Siluetas fluidas en donde no se extrañó el corset, ya que esta colección se presenta como libertad en donde el cuerpo manda y la prenda obedece, brillaron en la capital francesa.
Destacó además un homenaje a las aves, a las cuales el diseñador ve como símbolos supremos de libertad, desde las domésticas hasta las salvajes, con la presencia de bellas palomas, garzas y hasta cacatúas crestadas, así como cuervos y urracas.
Además, Blazy puso mensajes bordados en el interior de las prendas con frases personales para dejar claro que el lujo solo lo conoce quien lo lleva.
"La Alta Costura es el alma misma de Chanel: es la base y la plena expresión de la Maison. Son prendas que giran tanto en torno al portador como al diseñador. Son las prendas que llevan las que les dan una historia real; su propia historia y una resonancia emocional, dando a las mujeres un lienzo para contar la suya", afirmó Blazy al final del desfile.