Cd. de México.- No era raro para Nora Salinas recibir mensajes de mujeres que le pedían ayuda.
Después de protagonizar la película sobre violencia doméstica Cicatrices (2005), logró una conexión especial con el público, lo que causó que las personas sintieran la confianza para contarle sus problemas y pedirle consejo. No sospechaban que ella se sentía incapaz incluso de cuidarse.
"Yo decía: 'Dios mío, esto es un compromiso muy grande, ¿cómo yo, Nora Salinas, que también estoy rota, puedo ayudar a alguien?'", recordó la actriz, en entrevista.
En su trayectoria de 28 años había brillado en melodramas, algunos tan grandes como Rosalinda, La Fea Más Bella y Fuego en la Sangre, pero el éxito profesional estuvo acompañado de una desconexión con ella misma, al grado de que era incapaz de decir qué le gustaba.
Si bien no está oficialmente retirada de la actuación, la estrella de Carita de Ángel no ha interpretado ningún papel en cinco años, desde La Mexicana y el Güero. En su lugar, ha enfocado su tiempo a llevar un proceso introspectivo y de reconstrucción, desde cierto anonimato en su hogar en Estados Unidos.
"Decidí irme con mis hijos porque yo ya no podía dormir, la vida que tenía ya no era vida. Yo decía: 'No nací para esto, este no es mi lugar'. Trabajé tanto, una tras otra, una tras otra (telenovelas) y me concentraba en mis personajes, mis personajes...
"Nunca me preocupé por qué siente Nora, qué le pasa. ¿Cómo se cura el corazón? ¿Cómo se cura el sentimiento? ¿Cómo se levanta la autoestima? ¿Cómo me reconozco a mí misma? ¿Quién soy, qué quiero? No tenía ni idea... así empecé", compartió.
Cuando sus cercanos le preguntan sobre su proceso en terapia, Salinas se entusiasma al contar todo lo que ha aprendido.
Como ejemplo, confió que ya sea en su bolsa, dentro del libro que lee en ese momento o en su equipaje, lleva la ruleta de las emociones, para no olvidar todo lo que ella puede sentir y cómo puede describirse hoy, a sus 49 años.
"Nora es una persona alegre, con muchísima paz, reconstruida con sus heridas, que las valora y las cuida, agradecida con Dios inmensamente. Amo mi familia, mis hijos son mi motor.
"Nora es una mujer tranquila y en paz, he decidido solamente ver, escuchar, comer, cosas que me aporten. Sabe muy bien qué quiere y qué es lo que no quiere. Hoy lo que quiero son puras cosas buenas. Si yo puedo ayudar a alguien, lo voy a hacer, esa es mi misión, esa soy yo", afirmó.
Ayuda con las letras
Tras cinco años fuera del ojo público, Salinas volvió, pero ahora en su debut como autora de la novela "Las Cascadas de mis Ojos", que coescribió con su madre, Nora Salinas de León.
La actriz describe a su mamá como una persona muy alegre y ocurrente, por lo que su familia le insistió en que escribiera un libro, aunque siempre abandonaba el proyecto. Todo cambió hace dos años, cuando Salinas de León le propuso a su hija retomar la idea, pero ahora juntas.
Al no tener ninguna experiencia, fue todo un proceso para ambas. La madre tuvo que aprender a usar una computadora, ambas desconocían a quién enviarla, qué tipo de papel puede usarse y los formatos.
Pero al mismo tiempo ofreció a la actriz el regalo de conocer a profundidad a su madre y sus vivencias, las cuales usaron para narrar la vida de su protagonista, Carlota, desde los seis años hasta su adultez. Aunque acotó que no es para nada autobiográfica.
"Son 31 capítulos donde te vas a encontrar romance, alegría, te va a sacar risas, te va a acompañar a sanar tu corazón, a entender muchas cosas. Nosotros hablamos desde nuestra experiencia en la vida con las cosas que hemos visto, que hemos vivido, que hemos escuchado.
"Carlota puede ser la historia de cualquiera de nosotros, va a acompañar, a entender y a sanar. Me da mucha satisfacción cuando lo leo, abrazo a Carlota, la admiro por cómo se levanta y sale adelante. Yo la acompaño en todos sus procesos de dolor, de derrumbarse, de ya no confiar, de perdonar", detalló Salinas.
El ejemplar no está en librerías, pero se puede encargar por internet desde cualquier parte del mundo. Si la recepción es buena, madre e hija tienen ganas de dar más vuelo a su pluma.
Aquello no implica que Nora Salinas esté decidida a dejar la actuación. Estos años no han dejado de hacerle propuestas, aunque espera que uno que toque su corazón, le haga bien y crea que puede ayudar a alguien.
"El día que llegue a mis manos, va a ser un personaje donde yo también aporte algo al mundo", finalizó.