The Cardigans honró a México al interpretar "Gracias a la Vida", tema escrito por Violeta Parra e interpretado por Mercedes Sosa, durante su concierto en el P. Center.

Fieles a sus raíces de origen, Nina Persson empezó cantando en sueco y con hoja en mano para ir siguiendo la letra después de un fragmento cambió a español, lo cual el público agradeció con aplausos y gritos.

El concierto arrancó a las 21:18 horas, justo cuando se empezó a escuchar el sonido de un pájaro cucú con un reloj y de pronto llegaron Persson, Lars-Olof Johansson, Magnus Sveningsson, Bengt Lagerberg y Peter Svensson, quienes se posicionaron en sus respectivos instrumentos en el escenario teñido con luces rosas y blancas en "Your New Cuckoo".

"Mírense, Ciudad de México", dijo Persson en inglés. "¡Hola!", agregó en español. "Increíble verlos de nuevo. Somos The Cardigans, ustedes ya nos conocen", agregó en inglés para seguir con sus melodías de pop indie y rock alternativo.

Durante la interpretación de "Travelling With Charley", el público disfrutaba del show mientras un chico rompió la armonía generada y tres integrantes del personal de seguridad lo sacaron a la fuerza.

Con arreglos de jazz comenzó "Lovefool" y de inmediato la gente sacó su celular para hablar el momento y tras una primera parte continuó en la versión original de la pieza musical.

La voz de Persson, contenida pero expresiva, funcionó como eje emocional del concierto, moviéndose con naturalidad entre la dulzura y una melancolía elegante que ha sido sello de la banda.

El montaje escénico apostó por la sobriedad: iluminación puntual, atmósferas cambiantes y la ausencia de las pantallas para no distraer la atención del concierto.

Entre el público predominaban los mexicanos, pero también los extranjeros que se comunicaban en inglés cada que se acercaban a comprar cerveza.

A unos pasos del escenario había un área para personas con discapacidad a quienes les brindaban ayuda especial para ingresar en sillas de ruedas, incluso acompañados de sus familiares con sus respectivos boletos.

El sonido fue pulcro y bien balanceado, con guitarras que oscilaron entre la suavidad melódica y destellos de distorsión controlada, mientras la base rítmica sostuvo con firmeza un repertorio que, pese al paso del tiempo, conserva frescura.

La banda combinó nostalgia noventera, elegancia pop y una ejecución precisa que confirmó la vigencia de su catálogo con éxitos como "Erase/Rewind" y "My Favourite Game".

Ante un recinto prácticamente lleno, el grupo construyó un recorrido equilibrado por su discografía, con énfasis en los temas que los colocaron en el radar global durante la segunda mitad de los años 90 y principios de los 2000.

Playeras de The Cardicats y accesos


A las afueras del recinto había puestos de mercancía no oficial, donde resaltaban unas playeras con un diseño de cinco gatos caracterizados como los integrantes del grupo con la leyenda The Cardicats a 200 pesos.

"Regáleme su autógrafo", le dijo una vendedora a un cliente que le compró una playera para pedirle que autorizara su compra con tarjeta y justo enfrente había un puesto en el que cuidaban mochilas en 70 pesos.

Mientras que más cerca del acceso al público en general de pie, sobre la calle de Montecito, las vendían playeras en 80 pesos con otros modelos.

"Parecemos ratas de laboratorio en experimento de psicología", dijo un fan que iba formado en la especie de laberinto que colocaron afuera del recinto para organizar los accesos de manera controlada.