Elon Musk quiere poner en órbita hasta un millón de satélites para armar centros de datos alimentados por energía solar en el espacio.

Dice que su plan permitirá un mayor uso de la IA sin provocar apagones ni disparar las facturas de la electricidad en la Tierra.

Para ello, Musk fusionó SpaceX con su negocio de IA el lunes y prepara una gran Oferta Pública Inicial de la compañía fusionada.

"¡Siempre hace sol en el espacio!", escribió.

Sin embargo, expertos advierten que su plan enfrentaría enormes obstáculos técnicos, financieros y ambientales:

Calor


Los centros de datos generan mucho calor. El espacio parece ofrecer una solución porque es frío, pero también es un vacío, que atrapa el calor dentro de los objetos de la misma manera que un termo mantiene caliente el café con paredes dobles sin aire entre ellas.

"Un chip de computadora sin refrigeración en el espacio se sobrecalentaría y se derretiría mucho más rápido que uno en la Tierra", afirmó Josep Jornet, profesor de ingeniería informática y eléctrica de la Universidad Northeastern.

Una solución sería construir paneles radiadores gigantes que brillen con luz infrarroja para expulsar el calor "hacia el vacío oscuro", explica Jornet, señalando que la tecnología ha funcionado a pequeña escala en la Estación Espacial Internacional.

Pero para los centros de datos de Musk, añade, se requerirían "estructuras enormes y frágiles que nunca se han construido".

Basura espacial


Un solo satélite defectuoso que se averíe o pierda su órbita podría desencadenar colisiones en cadena, lo que podría interrumpir las comunicaciones de emergencia, el pronóstico del tiempo y otros servicios para la Tierra.

"Esos objetos viajan a gran velocidad: 28 mil 100 kilómetros por hora. Podrían producirse colisiones muy violentas", expuso John Crassidis, ex ingeniero de la NASA, de la Universidad de Buffalo.

Reparaciones


Incluso sin colisiones, los satélites fallan, los chips se degradan y las piezas se rompen.

"En la Tierra, lo que se haría sería enviar a alguien al centro de datos", dijo Baiju Bhatt, director ejecutivo de Aetherflux, una empresa de energía solar espacial. "Se reemplaza el servidor, se reemplaza la GPU, se le realiza una cirugía y se vuelve a colocar".

Pero, anota, no existe un equipo de reparación de este tipo en órbita, y esas GPU en el espacio podrían dañarse debido a su exposición a partículas solares de alta energía.