El cantante Kid Rock, conocido simpatizante del presidente Donald Trump, liderará un espectáculo musical que se transmitirá este domingo de manera paralela al show oficial de medio tiempo del Super Bowl 60, encabezado por Bad Bunny.
El evento, titulado The All American Halftime Show, es organizado por Turning Point USA (TPUSA) y se difundirá a través de cinco cadenas, además de las plataformas digitales de la organización en YouTube, X y Rumble.
"¿Él (Bad Bunny) dijo que lo suyo será una fiesta bailable, que llevará un vestido y cantará en español? Cool. Nosotros planeamos tocar grandes canciones para la gente que ama Estados Unidos", dijo Kid Rock en un comunicado.
"Competir con la maquinaria del futbol americano profesional y una superestrella global pop es casi imposible, ¿o no?", agregó.
Además de Kid Rock, el cartel incluye a Brantley Gilbert, Lee Brice y Gabby Barrett, tres figuras del country que han conseguido importantes éxitos comerciales en años recientes, con múltiples sencillos posicionados en los primeros lugares de la radio estadounidense, según Variety.
Turning Point USA fue fundada por el activista conservador Charlie Kirk, quien murió tras ser asesinado durante una aparición pública el año pasado. Desde entonces, la organización es dirigida por su viuda, Erika Kirk, quien ha mantenido el proyecto activo y con presencia mediática.
El portavoz de TPUSA, Andrew Kolvet, defendió la iniciativa al asegurar que busca ofrecer "una opción de entretenimiento familiar" durante el Super Bowl.
"The All American Halftime Show celebra la fe, la familia y la libertad", señaló, al tiempo que afirmó que millones de estadounidenses sintonizarán la transmisión.
La contratación de Bad Bunny como artista del medio tiempo ha generado críticas de algunos políticos republicanos, incluyendo el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, quien calificó la elección como "terrible", mientras que el senador Tommy Tuberville se refirió al evento como el "Woke Bowl".
Por su parte, el presidente Donald Trump también manifestó su desacuerdo con la decisión de la NFL.
"Nunca he oído hablar de él, no sé quién es. No sé por qué lo hacen. Es una locura. Me parece absolutamente ridículo", declaró.