Monterrey, México.- Cualquiera que sea la forma que Rosalía elija para comunicarse, conquista.
Ya sea la música clásica, la ópera, el ballet, lo electrónico, la rumba o lo urbano, la estrella catalana mostró su evolución como artista y su poderosa presencia en la Arena Monterrey llevando al éxtasis a miles de fanáticos que anoche tuvieron cita con ella.
Y es que entre la tierra y el cielo está Rosalía y su nuevo espectáculo, que es una puesta en escena convertida en concierto donde el arte y la música convergen para provocar una explosión de emociones.
La cantante de 33 años, considerada una de las artistas más influyentes del momento, arrasó en su regresó a Monterrey luego de cuatro años de haber presentado aquí su Motomami World Tour, en agosto del 2022.
Anoche, la historia fue otra.
Sin duda, Rosalía volvió más artista y más espiritual también para ofrecer el esperado Lux Tour 2026, que va más allá de un show ordinario.
Su nueva producción se valió de la ópera, el teatro, la danza clásica y la música en diferentes géneros para crear un show con un toque de misticismo que encantó a los espectadores.
Su potente voz y energía dominante se adueñaron del recinto desde las 21:13 horas cuando salió con un atuendo de bailarina de ballet para introducirlos al universo de luz con "Sexo, Violencia y Llantas" y "Reliquia".
"Muchas gracias, Monterrey, qué gran sorpresa, gracias por recibirnos así", expresó en el primer saludo de la noche.
"Porcelana", "Divinize" y "Mio Cristo Piange Diamanti", que cantó en italiano, continuaron con la noche en donde el público vibró con la española, y también siguió el código de vestimenta fiel al arte conceptual del disco Lux, que da título a la gira.
Respaldada por la cubana Yudi Heredia, quien dirige la orquesta en vivo que viste de gala su gira mundial, Rosalía que cuenta con más de 27 millones de oyentes mensuales en Spotify, presentó su espectáculo en cuatro actos, en los que sonaron éxitos como "Berghain" y "La Fama".
Liberada ya en el segundo acto, la española puso a bailar al público también con ritmos urbanos.
"Yo sé que has venido también para mover ese culote", dijo provocando la risa de sus fans antes de "Saoko".
El esperado momento del confesionario, que realiza en cada show, llegó cuando la intérprete invitó a la famosa streamer regia Samantha Rivera, conocida como Rivers.
Ella le contó que siendo estudiante se llevó tremenda decepción cuando quiso sorprender a su "crush" con boletos para un evento, y aunque le rechazó el regalo, se lo encontró en el concierto con otra.
A su invitada le dedicó "La Perla", y a un joven llamado Max, originario de Matamoros, que la sorprendió con una pancarta con la leyenda de "Demandé a La Perla (Mi Papá)", le cantó "Sauvignon Blanc", pues el chico confesó que descubrió que su papá engañaba a su mamá, y por ello lo demandó por un millón de pesos.
Otro momento épico del show fue cuando la catalana se tomó un shot de tequila, y después, ante la petición del público, le tomó a la botella.
Ahí, junto a los regios, cantaron a capella el éxito "Safaera" de Bad Bunny.
Casi al final del espectáculo la estrella de la noche caminó entre el público para llegar a otro pequeño escenario, donde estaba la orquesta, para poner a saltar a todos con "Rumba del Perdón", en la que se lució bailando rumba.
Ya de regreso en el escenario principal provocó otro explosión en la Arena con "Bizcochito" y "Despechá".
"Bailaste muy cabrón, brincaste muy cabrón. En serio son los mejores cabrones.
Va a ser difícil superar lo de esta noche, hasta pronto Monterrey", expresó emocionada antes de interpretar "Magnolias", el cierre de su exitosa presentación.