Cd. de México.- En su momento llamado "el cuarto género" en la industria comercial, porque encajaba en la excelencia del drama, la comedia o el terror, el cine de superhéroes en live action ha ido ganándose espacios no sólo en la taquilla, sino en los ojos de los críticos, con distinciones únicas y codiciados premios como el Óscar.
Estas producciones han transitado por la saturación de efectos especiales y la falta de ideas contundentes, pero hay algunas películas que han trascendido, brillando por su aportación a la cultura del entretenimiento.
Guasón
(Todd Phillips, 2019)
Independientemente de su repercusión taquillera y con los críticos, ya que superó los mil millones de dólares, se volvió parte de la cultura pop en su momento y es el filme sobre un personaje extraído de un cómic que ha conseguido la mayor cantidad de postulaciones al Óscar, con un total de 11, pero con dos triunfos: Mejor Actor (Joaquin Phoenix) y Mejor Banda Sonora.
La escena del protagonista en las escaleras de West 167th Street en el Bronx se volvió icónica, y el tratamiento dramático de Guasón, generó una empatía hacia los villanos como pocas veces se ha visto. Además, fue elegido como uno de los 10 mejores filmes del año por el American Film Institute.
El Caballero de la Noche
(Christopher Nolan, 2008)
Elegida por Letterboxd como una de las mejores películas de su década, cautivó por la personificación de Christian Bale como Batman, pero quien se llevó las palmas por su memorable interpretación fue el fallecido Heath Ledger, como el villano Guasón, que le valió premios de la Academia, Globos de Oro, BAFTA y Sindicato de Actores, por mencionar algunos.
El largometraje fue oro puro en guion, dirección, actuación, fotografía, efectos especiales y música original, categorías en las que fue nominada al Óscar y triunfó a Mejor Edición de Sonido. También obtuvo reconocimiento en los Critics y People's Choice Awards y un Grammy por Mejor Banda Sonora.
Esta película es la segunda de la trilogía, ya que antes estrenó Batman Inicia (2008) y luego El Caballero de la Noche: La Leyenda Renace (2012).
Capitán América y el Soldado del Invierno
(Anthony y Joe Russo, 2014)
Se apega a las historietas originales, con una narrativa a lo que significa un cómic con la vista de un ídolo vulnerable. Los directores apuntaron a un realismo muy singular, con escenas de riesgo y más de 2 mil tomas de efectos visuales, lo que cuadriplicó el presupuesto de filmación de 170 millones y puso a Chris Evans con un protagonista etéreo, sencillo y amigable con la audiencia.
Consiguió una candidatura al Óscar por Mejores Efectos Visuales y las asociaciones de Directores de Arte y Diseñadores de Producción la incluyeron entre las 10 mejores del año junto a Interestelar y El Gran Hotel Budapest. Además, en Reddit tiene una calificación de usuarios y expertos de 8.1.
Spider-Man 2
(Sam Raimi, 2004)
Más allá del éxito taquillero que representó por cuadruplicar su presupuesto de 200 millones de dólares, esta versión en live action del hombre araña cautivó por el tratamiento de su personalidad, las secuencias, las escenas de acción y la exposición de la acción, el drama y los efectos visuales con un equilibrio absoluto.
Tobey Maguire le dio un tinte melancólico y desasosiego a su personaje. Esta historia se robó el corazón tanto de fans como críticos y fue honrada por el American Film Institute (AFI) como una de las mejores películas de ese año; elevó el género fílmico a través de una narración humana y perfeccionista.
Superman: El Film
(Richard Donner, 1978)
Es el largometraje que abrió puertas a las grandes producciones de superhéroes, y que envió un mensaje a los grandes estudios sobre los actores elegidos, ya que Christopher Reeve era un total desconocido y le dieron el papel de su vida.
El presupuesto de 55 millones se multiplicó con ingresos en taquilla de más de 300 millones. El valor de la historia es que ofreció un espectáculo audiovisual en el celuloide ingenioso y casi artesanal mucho antes de la era de la tecnología que marcó al cine de los 2000 y de los extravagantes efectos especiales que saturan todo tipo de producciones en esta década.
Obtuvo tres candidaturas técnicas en los Óscar y fue la gran puerta del protagonista para el estrellato y la veneración como el verdadero Clark Kent, un "ente" que hasta hoy sigue aceitando el engranaje comparativo con cualquier otro que lo encarne.