Cd. de México.- Dwight "Ike" Eisenhower, en su papel de Gobernador Militar de los Estados Unidos, escribió dos cartas para su nación y para sus superiores antes de tomar la decisión final que lo llevaría a fijar en el calendario y en la historia el Día D.
Brendan Fraser, ganador del Óscar por La Ballena, encarna a quien, casi diez años después de los sucesos del Desembarco de Normandía, fue Presidente de la Unión Americana, aplaudido por las instrucciones finales a su ejército, ahora documentadas en la película El Día D: Bajo Presión (Pressure), que estrena este jueves en México.
"Me enteré, cuando me informaron de los detalles de su biografía, que escribió una carta en caso de victoria, y que es la que conocemos, y que escribió también una carta en caso de derrota.
"En el caso de victoria le daba crédito a los soldados, y en el caso de derrota, que no fue necesaria, y sabemos que se la guardó en el bolsillo, él asumía toda la responsabilidad", detalló Fraser en enlace virtual.
El filme, dirigido y coescrito por Anthony Maras, gira entorno a la atmósfera de incertidumbre que viven los militares alrededor de la operación que llevará a los Aliados, durante la Segunda Guerra Mundial, a buscar la liberación de los territorios de Europa occidental de la Alemania nazi.
Eisenhower debe decidir día y hora de tal empresa, organizada con meses de antelación y crucial para cerrarle paso al nazismo.
Pero la llegada al cuartel del capitán James Stagg (Andrew Scott) revoluciona la visión del equipo de meteorólogos. Mientras Irving Krick (Chris Messina) está seguro de que será un día soleado, Stagg pronostica una tormenta de proporciones catastróficas.
"La película le da un centro emocional a una situación histórica de la que no sabíamos mucho, de la que no se habla mucho, con circunstancias de las que no estaba al tanto, pero nos enteramos más a profundidad de lo que sucedió.
"Era un día de retraso, originalmente era lunes, lo pasaron a martes. Llegó un reporte del clima que advirtió de la fatalidad, jamás habría pensado en lo importante que era considerar ese retraso y que fue propuesto para posponerse dos semanas después", platicó Fraser.
Stagg, enfrentado a todos, advierte del riesgo. Sólo Kay Summersby (Kerry Condon), asistente de Eisenhower, confía en él.
"Quiero pensar que quienes tienen esas decisiones se ponen en el lugar y toman el camino correcto, y que si alguien viene a darnos una opinión o a convencernos de un hecho que puede ser distinto también podamos asumir que hay otras alternativas.
"Es muy distinto asumir que podemos estar el lado correcto, pero es diferente verlo desde la perspectiva de quien tiene la decisión y tiene vidas en sus manos. Es una lección para todos admitir que podemos estar equivocados", opinó Condon.
Coincidieron en que el filme ofrece un homenaje a los militares que depositan toda su confianza en los altos mandos de una tropa y a los grandes líderes que confían en quienes conocen a fondo su trabajo.
"Es en parte honrar a todos esos solados que cruzaron el Canal, y que son 300 mil aproximadamente. Fue una lucha que se describió como una batalla encarnizada, a puño y diente, y que en la misión, gran parte de su efectividad tendría que ver con el clima.
"No puedo ni imaginar lo importante de ese momento para los jefes tomar en cuenta el clima. Para Eisenhower era su última palabra, su decisión, debía decidir en quién confiar. Tomó en sus hombros toda la responsabilidad", puntualizó Fraser.