Tras años de denuncias impulsadas por el movimiento #MeToo, problemas legales y prisión, el exproductor de Hollywood Harvey Weinstein vuelve a ser juzgado por un cargo de violación en Nueva York.

La selección del jurado comenzó el martes en este nuevo proceso, en el que los integrantes deberán determinar, por tercera ocasión, si Weinstein violó a la estilista y actriz Jessica Mann en un hotel de Manhattan en 2013.

En esta ocasión, los jurados analizarán únicamente un cargo basado en una sola acusadora, a diferencia de los juicios anteriores en Nueva York y Los Ángeles, donde se presentó un abanico más amplio de denuncias.

El productor, ganador del Óscar, niega todas las acusaciones y declaró este invierno ante el tribunal que había "actuado mal, pero nunca agredí a nadie".

Durante la jornada, la fiscal adjunta Candace White indicó al juez Curtis Farber que la fiscalía podría intentar introducir nuevas pruebas, incluido el testimonio de un agente de seguridad sobre un presunto comentario hecho por Weinstein hace seis años.

La defensa, encabezada por el abogado Marc Agnifilo, solicitó que ese elemento quede fuera del juicio al considerar que "ya es demasiado tarde" para incorporarlo. El juez no resolvió de inmediato.

Un primer grupo de 100 posibles jurados fue llevado a la sala para una evaluación inicial, mientras el tribunal revisa qué pruebas podrán presentarse sobre los años de interacciones entre Weinstein y Mann.

Entre los puntos en discusión figura la posible exclusión de referencias a un fondo de reclamaciones para mujeres que denunciaron abusos, así como la limitación de menciones sobre el uso de medicamentos por parte del acusado.

Un nuevo equipo de defensa

El caso también marca la participación de un nuevo equipo de defensa, luego de que el abogado Arthur Aidala se apartara del proceso para centrarse en apelaciones y asuntos civiles.

Weinstein, quien durante décadas ejerció una fuerte influencia en la industria del entretenimiento con éxitos como Pulp Fiction y Shakespeare in Love, vio derrumbarse su carrera en 2017 tras la publicación de múltiples denuncias de acoso y agresión sexual, detonando el movimiento #MeToo.

Una enmarañada serie de juicios

Sus condenas iniciales en Nueva York fueron anuladas, lo que dio paso a un nuevo proceso el año pasado con un veredicto mixto: fue declarado culpable en un caso, absuelto en otro, y el jurado no logró consenso sobre el cargo de violación relacionado con Mann.

Según el testimonio de la actriz, ambos mantuvieron una relación intermitente y consensuada, pero en un encuentro en un hotel él la presionó pese a que ella expresó: "No quiero hacer esto", hasta que, según dijo, "simplemente se rindió".

La defensa sostiene que nunca hubo relaciones sin consentimiento y que las denunciantes actuaron voluntariamente.

El cargo de violación en este caso es un delito grave de menor nivel, castigado con hasta cuatro años de prisión.

Weinstein, de 73 años, ya ha pasado más tiempo que ese encarcelado, mientras enfrenta problemas de salud y permanece recluido en Nueva York, donde incluso ha manifestado temor de morir en prisión mientras continúan los procesos legales en su contra.
"Mi estado mental se está derrumbando. Mi espíritu se está quebrando", expresó.