Monterrey, NL.- Funcionarios de la administración Trump han planteado diversas medidas para frenar el aumento de los costos del diesel, desde la suspensión de impuestos sobre el combustible hasta la eliminación de restricciones a la venta del llamado "diesel rojo", una variedad reservada para uso fuera de carretera.

Ayer, las deliberaciones seguían siendo amplias, con muchas ideas aún bajo discusión y sin una decisión inminente sobre ninguna estrategia potencial, según personas familiarizadas con el asunto que pidieron no ser identificadas debido a la naturaleza privada del debate.

Las conversaciones han involucrado al Vicepresidente JD Vance -quien ha instado a tomar medidas para contener los costos del diesel y ha consultado sobre las opciones disponibles-, así como al Secretario de Energía, Chris Wright; al Secretario del Interior, Doug Burgum, y al Secretario del Tesoro, Scott Bessent, señalaron las fuentes.

El "diesel rojo", es utilizado habitualmente por agricultores y otros consumidores fuera de carretera y está exento de impuestos. Es químicamente idéntico al que la mayoría de los conductores compran en las gasolineras de todo el país, salvo que está exento de impuestos y no puede utilizarse legalmente para circular por las autopistas estadounidenses.

Para evitar que los usuarios de carretera compren esta variante más barata, el combustible se tiñe de rojo, lo que permite a las autoridades comprobar si un conductor está utilizando el tipo de combustible incorrecto.

Eliminar las restricciones a la venta de "diesel rojo" podría reducir los precios para los agricultores por debajo de los 6 dólares por galón.

El impuesto federal sobre el diesel es de unos 24 centavos por galón, a los que se suman, en promedio, otros 36 centavos en impuestos estatales, según la Administración de Información Energética.

Los asesores económicos de Trump están analizando las repercusiones de una posible prohibición a corto plazo. No obstante, Chris Wright ha declarado que la administración está colaborando con las refinerías para que limiten voluntariamente sus exportaciones como alternativa a una intervención gubernamental.

La propuesta de Trump de detener las exportaciones ha enfrentado una férrea oposición del sector y un debate interno sobre cómo eximir el impuesto, dado que la Cámara de Representantes se encuentra en receso preelectoral.

En tanto, algunas refinerías ya están incorporando cláusulas de protección contractual ante la eventualidad de que una pausa en los envíos de diesel al extranjero impida las entregas a compradores internacionales, según fuentes.

Mientras que una propuesta independiente de la industria para eliminar o reducir las cuotas de mezcla de biocombustibles ha sido rechazada, ya que tienen gran importancia política en el corazón agrícola de Estados Unidos.

¿Por qué el diesel está tan caro?

Si el precio del petróleo está a 95 dólares, ¿cómo es que el diesel cuesta 6.50 dólares?

Es una pregunta que vale la pena entender, ya que el diesel es el combustible que mueve casi todo: desde camiones hasta tractores, trenes y mucho más, dijo Patrick De Haan, director de análisis petrolero en GasBuddy

En un análisis, el directivo indicó que un barril de petróleo contiene 42 galones y a 95 dólares el barril, el crudo que contiene cada galón cuesta unos 2.26 dólares.

Que el diesel cueste 6.50 dólares por galón significa que más de 4 dólares de cada galón no tienen nada que ver con el precio del
petróleo.

Los impuestos, entre tasas federales y estatales, explican aproximadamente 60 centavos. El resto se reduce a lo difícil que resulta actualmente transformar el petróleo en diesel y cuánta gente en el mundo compite por conseguirlo, destacó.

Destacó que las refinerías obtienen más gasolina que diesel de cada barril. Aproximadamente el 45% de un barril se convierte en gasolina, pero solo alrededor del 25% se transforma en diesel. Por eso, cuando hay escasez mundial de diesel, las refinerías no pueden aumentar su producción a voluntad.

En este momento, el suministro mundial de diesel es muy ajustado. Rusia suministra cerca de uno de cada nueve barriles comercializados a nivel mundial y tras sufrir ataques contra sus refinerías, prohibió totalmente las exportaciones desde el mes de julio.

Además, algunas de las refinerías más grandes se encuentran en el Golfo Pérsico, y su diesel debe transitar por el Estrecho de Ormuz. Con los flujos restringidos, esos volúmenes también quedan bloqueados.

China, otro importante exportador de combustible en Asia, ordenó detener las exportaciones a inicios de año.

Todas las válvulas de alivio habituales están bloqueadas o prácticamente cerradas. Por eso el precio del diesel se ha disparado considerablemente, señaló De Haan.

El diesel tiene otra característica que agrava los efectos de la escasez: no es fácil reducir su consumo. Uno puede renunciar a un viaje por carretera, pero un camión que transporta alimentos debe realizar su entrega.

Es lo que llama demanda inelástica: cuando la oferta se contrae y los compradores no pueden reducir el consumo, el precio debe subir considerablemente para restablecer el equilibrio.
Lo que sí existe es escasez de diesel y de capacidad tanto para producirlo como para transportarlo, indicó De Haan.