A pesar de que en enero del 2026 el uso de TAG electrónico será obligatorio en todas las casetas de CAPUFE, especialistas señalan que se enfrenta a retos técnicos significativos centrados en la infraestructura de las antenas y la conectividad de los concesionarios y aspectos culturales.
Augusto Ramos, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), comentó que uno de los grandes retos para la transición al pago electrónico en las casetas son las antenas que tienen los concesionarios.
"Los tags sí funcionan; el problema son las antenas que tiene el concesionario y por eso tenemos que transitar a un nuevo nivel operativo con uso de tecnología", acotó en el marco de la firma de una alianza estratégica entre la Cámara y la firma PASE.
Por eso, dijo, esto lo tenemos que trasladar a nivel federal para incitar a que los recursos que vienen en infraestructura del país se destinen a las necesidades que se tienen en temas de movilidad y los cruces.
Agregó que, para los transportistas como usuarios de la red cartera las peticiones que se hacen son mayores inversiones en el uso de tecnología, para facilitar los cruces y se reduzcan los tiempos de tránsito y cuellos de botella, así como las emisiones contaminantes que se generan por los retrasos.
El líder transportista indicó que en los retrasos en algunas rutas los transportistas llegan a tener un 40 por ciento más de tiempo de tránsito del que originalmente tenían considerado, lo que hace improductivo al transporte de carga.
Otros de los factores que usuarios han indicado como reto de la migración al uno de pago electrónico es que algunas casetas están en puntos remotos con baja o nula cobertura de internet, lo que impide la validación en tiempo real de los pagos.
Alexis Reséndiz, director general de PASE, indicó que el hecho de que se transite al pago electrónico en casetas traerá mayores beneficios no solo para usuarios particulares, sino para el transporte de carga, entre ellos disminuir los tiempos de cruce, facilidades administrativas y prevención de la corrupción.
No obstante, destacó que el tamaño del reto no es menor, si se considera que Caminos y Puentes Federales (Capufe) opera más del 40 por ciento de la red de cuota, y en donde no solo se tiene que hacer campañas para un cambio cultural para incrementar el uso de sistemas electrónicos, sino dotar de infraestructura y tecnología.
En ese sentido, explicó que PASE, que actualmente tiene 190 mil puntos de venta en el país, no pone el equipamiento en las plazas de cobro, sino los concesionarios, por lo que debe haber una coordinación para que ellos instalen los equipos y la firma se conecte a ellos.
Destacó que, si bien ya se hizo el anuncio, no hay todavía un plan puntual que les indique que, por ejemplo, en dos meses un porcentaje de la red va a estar lista o por qué tramos carreteros se va a comenzar.
Sin embargo, expuso que la firma ya ha platicado con los concesionarios para saber cuántos carriles se necesitan en las plazas de cobre y si se requieren mejores medios de comunicación y capacidades de enlaces.
"Nosotros estamos reforzando nuestro sistema, y tenemos capacidad instalada suficiente para operar un volumen 2 o 3 veces superior a lo que hacemos hoy en día y, evidentemente, la capacidad de crecer para un volumen transaccional superior", sostuvo en conferencia de prensa.
Recordó que desde 2014 existe un convenio de interoperabilidad entre todos los operadores de telepeaje, con el objetivo de que un usuario con el único tag que contrate, sea de la marca que sea, pueda transitar por todo el sistema interoperable.
No obstante, reconoció que hay algunas autopistas, principalmente estatales y en la zona oriente del Valle de México, donde no se tiene esa interoperabilidad, lo que significa un reto para los pagos electrónicos.