Ciudad de México.- Caminar por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) estos días es como atravesar un laberinto con obstáculos.

A sólo 80 días del silbatazo inicial de la Copa del Mundo en la Capital del País, las cuadrillas de trabajadores se mueven de un lado a otro, se escuchan de fondo el golpeteo de los martillos y taladros en mano, tratando de rehabilitar unas instalaciones que se dejaron en el descuido durante años.

En la Terminal 1, el movimiento de personas es una coreografía improvisada: pasajeros sorteando andamios y material de construcción a todas horas, y trabajadores ondeando banderines anaranjados y lanzando advertencias: "¡con permiso, cuidado con la carretilla!".

Mientras, la maquinaria resuena en los oídos, levanta un polvo que ensucia desde el cabello hasta las maletas.

De las incomodidades que provocan las obras nadie se salva: viajeros, pilotos, sobrecargos y demás personal padecen el ruido y el desorden.

En un recorrido realizado ayer por Grupo REFORMA se pudo constatar que, de la Puerta 1 a la 7, el tránsito es sumamente complicado, debido a que se cerraron algunos accesos por la colocación de pisos, por lo que viajeros y trabajadores tienen que caminar por pasillos angostos.

En tanto, de la Puerta 8 a la 10, que corresponden a las llegada internacionales y servicios relacionados, la marcha fluye mejor; sin embargo, se pueden observar algunas partes remodeladas con desperfectos, como plafones rotos.

Los viajeros con equipaje en mano, van sorteando estos obstáculos colocados en diversos puntos mientras preguntan confundidos cómo llegar a su destino a elementos de la Marina, algunos con el rostro visiblemente cansado.

"Es un caos, hay ruido y polvo por todos lados, no se puede ni pasar. Los viajeros nacionales como quiera ya estamos acostumbrados, pero los extranjeros se sacan de onda. Honestamente, no creo que estas obras terminen de aquí a junio", sentenció una pasajera de nombre Aida.

"No se puede ni pasar. Entendemos que con las obras se verá mejor el Aeropuerto, pero ahorita sí es un caos", lamentó.

En la Terminal 2, si bien el tránsito para los viajeros es más amable aunque todavía se trabaja en la remodelación, uno de los aspectos que más molesta a los usuarios es la falta de lugares para estacionarse.

"Comprendemos que se tengan que hacer las obras por el Mundial, pero para poderse estacionar está muy mal; no hay lugar. Trajimos a mi hija y tuvimos que bajarnos en la bahía y caminar con todo y maleta", relató Nereida Núñez, madre de otra viajera.

"Aquí hay más problema (en la Terminal 2) para encontrar lugar en comparación con la Terminal 1. Pediríamos que haya más señalamientos que nos guíen. Hay personas que te contestan bien cuando te acercas y les preguntas a dónde irte, pero otras no tienen un buen trato", comentó.

Afuera de ambas terminales, la Guardia Nacional está al pendiente de que conductores de aplicaciones como Uber no recojan pasajeros en la zona federal, tras las manifestaciones que han hecho taxis concesionarios quejándose de la falta de operativos para impedirlo.

Especialistas advierten que la remodelación del principal aeropuerto del País podría no sólo no estar concluida previo al Mundial, sino que además se corre el riesgo de que haya vicios ocultos por la premura con la que se realizaron las obras, además de que éstas no resuelven los problemas estructurales, que tienen que ver con calles de rodaje y plataformas.

Fernando Gómez, experto del sector aéreo, señaló que muchas de las obras que se realizan en el AICM son estéticas y muy pocas se realizan en áreas operativas, pues no se construyó nada nuevo en el Aeropuerto.

"Las obras ayudan, pero no son suficientes para mejorar la experiencia de los pasajeros. Sí ayudan, pero no resuelven los problemas de fondo", manifestó.

A tres meses de que el mundo ponga los ojos en la Ciudad de México falta saber si el País tendrá la capacidad para estar a la altura del evento que está por recibir.