Chihuahua.- Los apagones en Chihuahua no son nuevos y cobran una alta factura al afectar no sólo la operación de empresas, sino directamente a los ciudadanos al detener los pozos de la JMAS y provocar el desabasto de agua en la ciudad, sostuvo el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Leopoldo Mares Delgado.
El líder empresarial expuso que las fallas eléctricas siguen representando un desafío para el sector privado. Explicó que la industria local utiliza maquinaria y equipos digitales de alta precisión, los cuales corren el riesgo de sufrir daños permanentes debido a los apagones y a las fluctuaciones de voltaje.
Aunque existe una comunicación abierta y disposición por parte de los representantes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la ciudad, mencionó que la solución definitiva está fuera del alcance regional.
Subrayó que esta situación no es exclusiva de la entidad, ya que han reportado problemas similares en diversas partes del país.
Mencionó la urgencia de contar con un suministro eléctrico constante y regulado para evitar los cortes y variaciones de voltaje que comprometan la operatividad de los negocios.
Por su parte, el presidente de Index Chihuahua, René Espinosa Terrazas, expuso que en la industria persisten los micro apagones, que resultan ser en ocasiones más perjudiciales para los equipos industriales.
Apuntó que estas fallas afectan la producción, sin embargo, lo más delicado son las afectaciones en la parte eléctrica mecánica de los equipos.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), Sergio Gramers, señaló anteriormente que la sobredemanda de energía eléctrica por la temporada de verano provoca apagones que golpean severamente al sector industrial, al paralizar sus operaciones en ocasiones tres o cuatro veces por semana.
El líder de los industriales de la transformación detalló que las interrupciones en el suministro eléctrico detienen los procesos operativos de las plantas, cuyo restablecimiento operativo puede demorar hasta una hora; esta situación provoca severas fallas operativas y pérdidas económicas directas para las empresas.
Mencionó que las fallas eléctricas van más allá de un corte de luz: representan un problema que rompe la continuidad de toda la cadena de trabajo.
“El tema no es solamente quedarse sin luz, sino que impacta en el empleo, la producción, la logística y otros factores como el abastecimiento del agua”, afirmó.