El Gobierno federal ajustó las reglas para la asignación de horarios de despegue y aterrizaje (slots) en los aeropuertos del País y estableció una nueva clasificación de terminales aéreas según sus niveles de saturación.
Mediante un decreto publicado este martes en el Diario Oficial de la Federación (DOF), se reformaron diversas disposiciones del Reglamento de la Ley de Aeropuertos para fortalecer las facultades de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) en la administración de la capacidad aeroportuaria.
El decreto, firmado por la Presidenta Claudia Sheinbaum, busca garantizar un uso más eficiente de la infraestructura aeroportuaria, atender los problemas de saturación y alinear la asignación de horarios con estándares internacionales.
La reforma establece que la asignación de slots continuará a cargo de los administradores aeroportuarios, pero deberá realizarse con base en las recomendaciones de comités de operación y horarios y bajo nuevos criterios de prioridad.
En primer lugar, se dará preferencia a los vuelos regulares de pasajeros, seguidos por los servicios no regulares o chárter, los vuelos regulares de carga y, finalmente, de carga no regulares.
Además, las aerolíneas conservarán la llamada "prioridad histórica" sobre determinados horarios únicamente si acreditan una utilización mínima de 80 por ciento de los slots asignados durante la temporada equivalente anterior. De no cumplir con ese requisito, perderán el derecho preferente sobre dichos espacios.
El decreto también define por primera vez el concepto de "serie de horarios", que deberá integrarse por al menos cinco horarios en temporada de invierno y siete en temporada de verano, asignados en el mismo día y horario de cada semana.
La distribución de nuevos horarios seguirá un orden específico: primero se respetarán los slots con prioridad histórica; después se atenderán solicitudes de modificación de horarios históricos; posteriormente se asignarán los espacios disponibles del fondo de reserva, del cual al menos 50 por ciento deberá destinarse a aerolíneas entrantes; y finalmente se considerarán horarios otorgados bajo esquemas ad hoc que hayan cumplido con los niveles mínimos de utilización.
La reforma también fortalece los mecanismos de supervisión.
La figura del coordinador de horarios tendrá facultades para evaluar la ocupación de slots, identificar usos indebidos y determinar si una aerolínea conserva espacios que no tiene previsto operar, intercambiar o ceder. Estas conductas podrán derivar en la pérdida de la prioridad histórica.
Asimismo, los administradores aeroportuarios podrán rechazar solicitudes de nuevos horarios presentadas por aerolíneas con adeudos vencidos por servicios aeroportuarios o de navegación aérea.
En materia de saturación, entre los cambios más relevantes destaca la creación de una clasificación de aeródromos en tres niveles: No Saturado (Nivel 1), Potencial de Saturación (Nivel 2) y En Condiciones de Saturación (Nivel 3).
La AFAC será responsable de determinar y actualizar la categoría de cada aeropuerto de acuerdo con su capacidad operativa y la demanda de vuelos.
El decreto incorpora nuevos parámetros para determinar cuándo un aeropuerto ha alcanzado sus límites operativos: en el campo aéreo se considerarán factores como demoras atribuibles al concesionario por falta de infraestructura, mientras que en los edificios terminales se declarará saturación cuando en más de 25 ocasiones al año se rebase la capacidad máxima de atención de pasajeros o deban rechazarse operaciones por esa causa.
Las concesionarias estarán obligadas a llevar registros detallados de operaciones, solicitudes atendidas y rechazadas, demoras y flujo de pasajeros.
Además, cuando la saturación sea consecuencia de incumplimientos en el Programa Maestro de Desarrollo o de deficiencias de infraestructura, la SICT podrá ordenar acciones correctivas y aplicar sanciones.
La reforma entra en vigor mañana y, a partir de entonces, la AFAC cuenta con un plazo de 60 días hábiles para clasificar los aeropuertos del País bajo el nuevo esquema de niveles de saturación y actualizar las bases generales para la asignación de horarios en terminales con restricciones operativas.