Cd. de México.-Empresas, negocios, industrias y centrales eléctricas deberán modificar sus modelos de negocio, renegociar financiamientos y contratos de compra de energía para evitar las pérdidas económicas que les generarán las nuevas reglas para migrar sus permisos de autoabastecimiento, previeron especialistas.

Las compañías de diversos giros, añadieron, ahora deben migrar a un esquema que cumpla con la Ley del Sector Eléctrico, el cual podría encarecer la energía que utilizan y provocar presiones inflacionarias.

Explicaron que tiendas de autoservicio, centros comerciales, compañías automotrices y alimentarias, entre otras, que reciben energía de centrales que están alejadas de sus zonas de operación podrían tener mayores cargos por la energía utilizada.

Actualmente existen 220 permisos de generación para autoabastecimiento por una capacidad de 8 mil megawatts que se otorgaron bajo la antigua Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica (LSPEE), aseguró Gilberto Sánchez, presidente de la Asociación Nacional de Energía Solar (ANES).

De acuerdo con datos de la Secretaría de Energía, hay más de 250 empresas que están bajo la figura de socios autoabastecidos, que son los que tienen tarifas preferenciales por la interconexión a la red para recibir la energía y que tendrán incrementos por este servicio superior a tres veces.

Hay centrales eléctricas que ya recuperaron su inversión, pero otras deberán evaluar si deciden migrar o continuar hasta que concluyan sus permisos, tomando en cuenta las obligaciones bancarias que adquirieron para financiar los proyectos, consideró el experto.

Las empresas deberán revisar las cláusulas en los contratos vigentes para determinar cómo abordar las nuevas condiciones regulatorias y las acciones jurídicas, expuso.

Las empresas asociadas que son grandes consumidores buscarán alternativas dentro del mercado de suministro calificado, esperando que puedan obtener reducciones de costos reales de entre 10 y 12 por ciento, debido a que les empezarán a aplicar cargos por concepto de distribución y capacidad, que si bien estaban definidos desde finales de 2017, no se les habían cobrado, agregó.

Estos incrementos al final se trasladarán al consumidor, bajo el argumento de un ajuste en sus costos de operación, abundó.

"Las empresas trasladarán cualquier costo adicional de energía directamente a los precios de sus productos y servicios finales, a pesar de que este incremento es marginal y no afecta significativamente sus estados de resultados", afirmó.

Víctor Hugo Juárez Cuevas, director de Edge Innovation, consultora especializada en energía, aseguró que con la eliminación del subsidio a las tarifas de interconexión se encarecerán los productos y se provocarían presiones inflacionarias.

"Para muchas empresas se convertirá en una desventaja competitiva, porque deben cumplir con metas de energía limpia y adquirirlas de centrales eléctricas solares o eólicas era un aliciente.
"La estrategia está enfocada a que los grandes consumidores de energía a migrar a CFE Suministrador Calificado o comprar a precio altos en el Mercado Eléctrico Mayorista", dijo.