Cd. de México.- Con la apreciación del peso frente al dólar de 5.5 por ciento en lo que va del año, las empresas exportadoras en México enfrentan menores ingresos, pese a mantener volúmenes de ventas.

Por ejemplo, en el caso de las exportaciones agropecuarias, el volumen de los envíos mantuvo su ritmo creciente, sin embargo, el valor se contuvo.

De acuerdo con datos de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), en el acumulado de enero a julio de este año, el volumen de exportaciones de frutas y hortalizas aumentó 0.6 por ciento anual. En contraste, el valor de esos envíos reportó una reducción de 1.8 por ciento.

Con un peso fuerte frente al dólar, el precio promedio de exportación retrocedió 2.3 por ciento, de acuerdo con la consultora.

"México mantiene prácticamente estable el volumen exportado de frutas y hortalizas, pero la combinación de menores precios internacionales y la apreciación del peso reduce de manera importante el ingreso convertido a moneda nacional para productores y exportadores", dijo
Juan Carlos Anaya, director general de GCMA.

Las frutas mexicanas resintieron una mayor presión con un incremento de 11.7 por ciento en los volúmenes enviados al extranjero, contra un valor en dólares 10 por ciento menor de enero a julio.

"El caso más relevante es el aguacate, las exportaciones aumentaron 35.3 por ciento en volumen, pero su valor cayó 17.2 por ciento ante un desplome de 38.8 por ciento en el precio por kilo", explicó Anaya.

Aunque en su conjunto, el efecto del peso fuerte pegó entre exportadores agrícolas, la realidad es que hubo casos en particular que libraron el impacto.

Por ejemplo, el jitomate, cuyo producto tiene un año con un arancel de cerca de 17 por ciento en las exportaciones a Estados Unidos. Sin embargo, debido a la baja producción en ambos lados de la frontera, los envíos mexicanos se revalorizaron.

"El tomate (rojo) redujo su volumen 10.5 por ciento, pero aumentó 12.3 por ciento su valor, debido a que el precio promedio subió 25.5 por ciento", detalló el directivo del GCMA.

Sin embargo, el efecto del súper peso no se limita a la industria agropecuaria, sino a todas las empresas con ingresos en dólares, pero gastos en pesos, dijo Janneth Quiroz, directora de análisis económico en Grupo Financiero Monex.

Para la analista, si bien la afectación es para la exportación en general, para las empresas que importan incluso podría registrarse un beneficio.

Un peso fuerte abarata los insumos y maquinaria importados a la manufactura, lo que puede compensar parcialmente la pérdida de competitividad, en este caso el impacto debe matizarse, dijo.

"En el caso de la manufactura, el impacto debe matizarse. México tiene cadenas productivas muy integradas con Estados Unidos y una parte importante de las manufacturas exportadas incorpora insumos importados.

"Una apreciación del peso encarece relativamente la producción mexicana frente a otros competidores, pero al mismo tiempo abarata en pesos los insumos y maquinaria importados, lo que puede compensar parcialmente la pérdida de competitividad", explicó la directiva de Monex.
Bajo ese escenario, un peso fuerte no necesariamente se reflejará en un desplome de los ingresos generados por exportaciones.