Tras la presión registrada en el primer semestre, los precios al consumidor en la ciudad cedieron terreno en julio, al alcanzar la inflación una tasa de 3.04 por ciento, lo que representa un alivio frente al 3.48 por ciento del mes previo.
El Centro de Información Económica y Social (CIES), con base en cifras del Inegi, informó que la inflación estatal se situó en 2.84 por ciento, una cifra menor al 2.95 por ciento reportado al cierre de junio. El indicador actual muestra un avance significativo frente al escenario de hace un año, cuando el estado registraba una tasa del 4.07 por ciento.
Los tres rubros con mayor incremento de precios en el estado durante julio fueron educación y esparcimiento con un 3.40 por ciento, vivienda con un 3.13 por ciento y Alimentos, bebidas y tabaco con un 2.45 por ciento.
Los sectores con menor presión inflacionaria fueron Salud y cuidado personal con un 2.30 por ciento; ropa, calzado y accesorios, 2.19 por ciento; transporte, 1.48 por ciento y, finalmente, muebles, aparatos y accesorios domésticos con un 1.15 por ciento.
La papa y otros tubérculos encabezaron las alzas de precios en el estado con un incremento anual del 43.9 por ciento. Detrás se ubicaron los concentrados para refrescos con un 37.0 por ciento, el chile serrano con el 33.4 por ciento, la cebolla con un 24.8 por ciento, los cigarrillos con el 20.1 por ciento y el melón con un 16.0 por ciento.
En la lista de mayores aumentos anuales también destacaron los medicamentos para alergias con el 15.7 por ciento, las vísceras de res con un 15.0 por ciento y las botanas elaboradas con cereal con el 14.9 por ciento.
En contraste, los productos que registraron las mayores bajas en sus costos fueron el huevo con un descenso del 34.5 por ciento, el frijol con una reducción del 18.9 por ciento y la lechuga y col con una caída del 14.9 por ciento.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó un nivel de 145.169 puntos: aumentó 0.03 por ciento respecto al mes anterior. Con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 3.12 por ciento. En el mismo mes de 2025, la inflación mensual fue de 0.27 % y la anual, de 3.51 por ciento.
El índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con alta volatilidad o cuyos precios no responden a condiciones de mercado, creció 0.23 por ciento a tasa mensual. A su interior, los precios de las mercancías subieron 0.19 por ciento y los de servicios, 0.26 por ciento. A tasa mensual, el índice de precios no subyacente descendió 0.67 por ciento. Dentro de éste, los precios de frutas y verduras cayeron 3.11 por ciento y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, 0.01 por ciento.
Aranxa Sánchez, economista principal de Bankaool, expuso que la lectura ofrece tranquilidad temporal; ya que la inflación general se moderó respecto a junio gracias a la caída del indicador no subyacente, aunque la volatilidad en agropecuarios y el comportamiento mixto de energéticos confirma que los choques de oferta siguen presentes. A su vez, la subyacente todavía permanece elevada y resistente, a pesar de su leve moderación, con presiones en servicios.
La cifra anual de 3.12 por ciento se mantiene dentro del rango objetivo del Banco de México (meta de 3% ±1 pp), siendo el valor más bajo presentado durante todo 2026 y menor que el observado en julio de 2025.
Expuso que Bankaool mantiene la expectativa del cierre de 2026 con una tasa de interés de 6.50 por ciento, condicionado a que las siguientes lecturas confirmen una desaceleración clara en la subyacente y que los choques de Medio Oriente en fertilizantes no se presenten en el segundo semestre; considerando una inflación general de cierre de año de 3.67 por ciento anual.