Ciudad Juárez, Chih.- El precio de la uva registró un incremento significativo en la última década. En 2015, el kilo se vendía en 27.99 pesos en oferta y hasta 34.50 pesos en su precio regular, mientras que para la celebración del cierre de 2025 alcanza los 54.99 pesos en promoción y hasta 82.90 pesos en anaquel.
Dicho aumento representó una variación del 140 por ciento en un período de diez años. Alejandro Sandoval Murillo, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Finanzas (IMEF), consideró que si bien se ha elevado el costo, es un producto con una estabilidad relativa.
“Como principio creo que es un producto que ha tenido una estabilidad relativa a través del tiempo de su movimiento de precios junto al resto de las estructuras de los movimientos de precios”, expresó, y aseveró que existen más factores que deben considerarse para un mejor análisis.
Indicó que no se puede hacer una observación adecuada solo con el dato de precio, puesto que hay implicaciones, por ejemplo, de sequía en los procesos de cosecha y de dedicación alterna de la uva simple a una uva procesada para vino o para la elaboración de otro tipo de productos.
“Hay que contemplar que entre 2021 y 2024 hubo un ciclo inflacionario muy alto y todavía en 2025 persiste en ciertos productos, no necesariamente en los no subyacentes. Y entonces, en ese contexto se entendería que su movimiento sea presionado hacia arriba”, dijo el especialista.
Señaló que la oferta y la demanda también juegan un papel determinante en el comportamiento del precio, sobre todo en temporadas de alta demanda, como el cierre de año, cuando el consumo de uva aumenta de manera significativa, lo que termina absorbiendo el consumidor final.
Sandoval Murillo recomendó a los consumidores comparar precios, buscar promociones y planificar sus compras con anticipación, ya que pequeñas variaciones entre establecimientos pueden representar un ahorro considerable en un contexto de inflación que continúa impactando.