Los San Antonio Spurs de Victor Wembanyama y los New York Knicks, protagonistas de las últimas Finales de la NBA, siguen sin conocer la victoria en la nueva temporada al sumar el viernes una segunda derrota al hilo ante Celtics y Rockets, respectivamente.
Celtics estrenan casillero
Los campeones Knicks sucumbieron ante los Boston Celtics por 107-103 en un recital de Jayson Tatum, autor de 36 puntos.
Tras un gris debut en la derrota inaugural ante Detroit, Tatum asumió el viernes los galones de los Celtics frente a su público en el TD Garden.
El alero, que se perdió gran parte de la pasada temporada por una rotura del tendón de Aquiles, firmó una magnífica cuenta de 36 puntos, 9 rebotes, 7 asistencias y 3 robos. Nueve de los puntos de Tatum llegaron en el último cuarto, cuando los Knicks se acercaron a sólo un punto después de arrancar el parcial con una desventaja de 12.
"Fue un partido muy bien equilibrado de JT en ambos lados de la cancha, y se pudo ver un poco de su grandeza", dijo el entrenador de Boston, Joe Mazzulla, sobre la actuación de su estrella.
Apoyando a Tatum estuvo el alero Paul George, relevo del traspasado Jaylen Brown, y el pívot Neemias Queta, ambos con 15 puntos.
Karl-Anthony Towns, con 22 puntos, y el capitán Jalen Brunson, con 19, encabezaron a unos Knicks que aspiran a ser los primeros en repetir anillo desde 2018.
Amen pone candado a Wemby
Después del tropiezo en el debut ante Oklahoma City Thunder, los Spurs cedieron por segunda noche ante su público frente a los Houston Rockets por 114-110.
El francés Victor Wembanyama, estrella de los vigentes subcampeones, mejoró sus prestaciones respecto a su nefasto estreno y lideró el ataque con 25 puntos, 13 rebotes y 2 tapones.
Los cinco titulares del equipo local estuvieron en dobles dígitos pero el banco apenas aportó 21 puntos.
Por los Rockets, el turco Alperen Sengün firmó 29 puntos y Kevin Durant otros 20.
El escolta Amen Thompson aportó otros 20 tantos, 10 rebotes y se encargó de sellar el triunfo con la jugada defensiva de la noche frente a Wembanyama.
Con los Rockets 112-100 arriba y sólo tres segundos en el reloj, el gigante francés de 2,24 metros de altura recibió la pelota en la pintura de Houston, se dio media vuelta y dejó una bandeja para empatar el partido. Thompson, 23 centímetros más bajo que Wembanyama, lo impidió con un monumental tapón al pívot francés que aseguraba el segundo triunfo de los Rockets.
"Qué tapón", aplaudió Durant a su compañero. "Es una locura lo rápido que saltó para bloquear eso".