Ciudad de México.- Max Verstappen cambia, momentáneamente, la Fórmula Uno por las carreras de resistencia.
En la semana de descanso de la Máxima Categoría previo al Gran Premio de Estados Unidos, el neerlandés viajó a Portugal para disputar las 3 Horas de Portimao, competencia que cierra la temporada de la Endurance Cup del GT World Challenge Europe en el Autódromo Internacional do Algarve, donde correrá a bordo del bólido número 3 de Mercedes-AMG GT3.
Aunque quedó relegado hasta el puesto 15 en la sesión de calificación, el cuatro veces campeón de la Fórmula Uno no se quedará de brazos cruzados, así que junto a sus compañeros Ben Barnicoat y Chris Lulham, intentará ir por la victoria.
"Ha estado bien. Por supuesto, mis referencias son del Nurburgring Nordschleife, así que me llevó un poco de tiempo acostumbrarme a conducir el coche en esta pista. Pero el Mercedes-AMG GT3 está muy bien equilibrado y ha demostrado en los últimos años que también es muy competitivo. Hoy solo estábamos ajustando algunos detalles. Todavía hace bastante calor para esta época del año y también tienes que tener eso en cuenta", mencionó Verstappen.
Durante las prácticas de entrenamiento, el neerlandés se metió en el puesto 20 en la P1 tras un contacto con el conductor Ezequiel Pérez Companc, mientras que en la segunda tanda mejoró al escalar al cuarto puesto.
"Creo que el nivel muestra por qué hay tantos coches en la parrilla: quieres competir en uno de los campeonatos GT más altos. Hay tantos buenos conductores con tanta experiencia y conducen estos coches GT3 día a día", agregó.
Verstappen apunta a un fuerte cierre de temporada en la Fórmula Uno y amenaza con escalar desde el cuarto puesto hasta el subliderato, el cual está en manos de George Russell, de Mercedes.