Bajo los gritos de "¡México, México!" y "¡Sí se puede, sí se puede!", la fanaticada nacional recibió a la Selección que arribó al Estadio CDMX a las 17:15 horas por Avenida del Imán y dio vuelta en el Circuito Azteca.

El cielo encapotado y las ráfagas de viento frío anunciaban lluvia, pero la marea verde ni se inmutó, al contrario, siguieron apoyando conscientes de que hoy tenían una cita con la historia.

La gente espera que por fin México rompa la sequía de 40 años sin un triunfo en rondas de eliminación, pues la última ocurrió en el Mundial de 1986, cuando venció 2-0 a Bulgaria en el Coloso de Santa Úrsula con aquél golazo de tijera de Manuel Negrete.



Para aficionados como Jorge Alonso, quien espera el camión desde hace una hora, la comparación con el pasado es inevitable: "La del 86 tenía más calidad", sentencia. Aún así, como miles en el Circuito del Estadio Azteca, ahí sigue de pie, aguantando el frío a la espera de que la historia se contradiga.