San Antonio.- Los Knicks de Nueva York lograron este viernes un agónico triunfo 105-104 en la cancha de los San Antonio Spurs y tomaron una ventaja de 2-0 en el global de las Finales de la NBA, a sólo dos triunfos de su primer título desde 1973.

La superestrella local Victor Wembanyama falló un tiro casi sobre la bocina que zanjó el triunfo de los Knicks, que ahora hospedarán el tercer y cuarto duelo de la serie ante su público del Madison Square Garden.

Los Spurs necesitan una hazaña nunca vista en la NBA ya que ningún equipo ha ganado unas Finales después de perder los dos primeros partidos como local.

El equipo de Wembanyama, máximo anotador del partido con 29 puntos y 9 rebotes, está contra la pared en una eliminatoria en la que partía como favorito después de destronar al campeón Oklahoma City Thunder en una extenuante final de la Conferencia Oeste de siete partidos.

En cambio los Knicks de Karl-Anthony Towns y Jalen Brunson, que lograron 21 y 20 puntos, tuvieron casi una semana más de descanso en la que aceitaron una máquina perfectamente engrasada.

Hasta 13 victorias consecutivas encadenan los neoyorquinos, una racha que sólo habían alcanzado antes en playoffs los Golden State Warriors de 2017, que sumaron 15 seguidas.

Con su triunfo del viernes, los Knicks son el tercer equipo en la historia en ganar los dos primeros partidos de unas Finales como visitantes, después de los Chicago Bulls de Michael Jordan en 1993 y los Houston Rockets de Hakeem Olajuwon en 1995.

En un Frost Bank Center plagado de aficionados de los Knicks, los Spurs estuvieron a punto de evitar el desastre en una espectacular remontada en los últimos seis minutos de partido.

Los locales firmaron un parcial de 14-0 y se llegaron a poner por delante, pero Wembanyama cometió dos errores fatídicos en los segundos finales.
El gigante francés cometió primero una pérdida de balón, con un pase a la espalda de Stephon Castle con el juego empatado a 9,5 segundos del final, y después desperdició la última posesión con un forzado tiro de media distancia frente al pívot Mitchell Robinson.