La seguridad de los pilotos siempre es primero y más cuando se está buscando remontar posiciones en el campeonato.
Por eso, Red Bull decidió renunciar al alerón trasero reversible denominado "Macarena" y diseñado por Pierre Waché, que tantos dolores de cabeza le ha dado a Max Verstappen.
El piloto estrella de los de Milton Keynes tuvo dos grandes incidentes en los Grandes Premios de Austria y Gran Bretaña porque los alerones móviles no se cerraron como tenía que haber sido, provocando riesgos de seguridad en el RB22 y, por supuesto, la molestia de Max.
Y es que la FIA también se pronunció sobre esos alerones, ya que las salidas de pista del tetracampeón neerlandés en la clasificación en el trazado austríaco y la vuelta 47 en Silverstone se debieron a dos problemas distintos con esas partes móviles de su monoplaza. Max tuvo suerte de no chocar contra las barreras.
Ante todas esas circunstancias, la escudería de las bebidas energizantes se vio obligada a recular y volver al alerón original porque el Macarena no es confiable, algo que incomoda sobremanera al equipo porque otra formación (Ferrari) utiliza un alerón trasero movible que no ha tenido problemas, informa el portal lat.motorsport.com.
En su momento, Verstappen fue muy crítico por lo acontecido en Silverstone y, según el portal, estaría exigiendo garantías concretas para el futuro, ya que para el piloto "el equipo no está a la altura de las expectativas de una escudería de primera línea".