Ciudad de México.- La esperanza toca la puerta de la Selección Mexicana después del adiós en este Mundial.
El Tricolor terminaría la competencia en la novena posición
16.5 millones de dólares recibiría de FIFA en premios
11.4 millones de dólares valor de Gilberto Mora (3.4 hace un año)
13.7 millones de dólares valor de Erik Lira (9.1 hace un año)
368 mil 818 espectadores asistieron a los cinco partidos de México
10 goles a favor tuvo el Tri en el Mundial
En 3 meses toma las riendas Rafa Márquez
El proceso de Rafa Márquez como director técnico del Tricolor tiene una sólida base
Dolió, y mucho, la noche del 5 de julio del 2026, tanto a millones de aficionados de la Selección Mexicana como a los propios futbolistas que abandonaron ayer el Centro de Alto Rendimiento y que poblaron sus redes sociales con mensajes de agradecimiento a la afición.
Solo que esa jornada ya quedó atrás. Aunque el Mundial siga en curso, México debe prepararse con miras a 2030, a ver si sí.
El ahora técnico Rafael Márquez Álvarez, ya con casi dos años de experiencia como auxiliar en el Tricolor, recibe una camada de 10 mundialistas nacidos del año 2000 en adelante.
El menor de edad Gilberto Mora encabeza a la generación que ahora sí disputará una Eliminatoria Mundialista en la que además de los rivales tradicionales se suman interesantes Selecciones caribeñas, como Curazao y Haití.
Márquez estaría acompañado en su cuerpo técnico de viejos conocidos del Tricolor, Andrés Guardado como auxiliar y Alfredo Talavera como entrenador de porteros.
Si bien la FMF forzó el recambio generacional en la Copa América 2024, con el desastroso desenlace al no superar la Fase de Grupos y correr al técnico Jaime Lozano, ahora la transición se dio de forma natural.
Además de Morita, Obed Vargas, Mateo Chávez, Brian Gutiérrez, Armando González, César Huerta, Santiago Giménez, Erik Lira, Raúl Rangel e Israel Reyes forman parte de esa juvenil generación que para 2030 debería estar en plena madurez.
Los que aún no juegan en Europa ya mostraron las tablas para emigrar.
Queda, además, una base de experimentados que se echaron el equipo al hombro en el Mundial.