FIFA desata polémica al levantar sanción a Balogun tras presión de Trump; UEFA y políticos acusan injerencia y riesgo para el juego limpio.

El levantamiento de la suspensión de un partido al delantero estadounidense Folarin Balogun por parte de la FIFA ha desatado una ola de críticas en el mundo del futbol y en el ámbito político, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, interviniera en el caso.

Diversos organismos, dirigentes deportivos y funcionarios europeos cuestionaron la decisión del organismo rector del futbol mundial al considerar que compromete la integridad de la competencia y sienta un peligroso precedente.

UEFA: "Se cruzó una línea roja"

La UEFA fue una de las primeras instituciones en reaccionar y este lunes condenó con dureza la medida, al asegurar que la FIFA cruzó "una línea roja".

"El fútbol, como cualquier otro deporte, reposa sobre reglas que son el fundamento de una competición justa, honesta y transparente. A veces, las reglas están sujetas a interpretación. Concretamente este no es el caso", señaló el organismo presidido por Aleksander Ceferin.

La confederación europea añadió que, cuando quienes deben hacer cumplir las reglas dejan de garantizar su aplicación, "es la integridad del deporte lo que está en juego y la credibilidad de una competición la que queda dañada".

Además, advirtió que la decisión crea un precedente para el resto del torneo, ya que casos similares deberán recibir el mismo tratamiento.

Blatter cuestiona el rumbo de la FIFA

El expresidente de la FIFA, Sepp Blatter, también criticó la resolución y lanzó un mensaje contra su sucesor, Gianni Infantino.

"Si un presidente de Estados Unidos interviene ante el presidente de la FIFA y un jugador queda de repente absuelto antes de un partido de eliminación directa de un Mundial, la pregunta es inevitable: ¿A dónde vas, FIFA?", escribió el exdirigente de 90 años en su cuenta de X.

La Unión Europea pide respetar la autonomía del deporte

El comisario de la Unión Europea de Deportes, Glenn Micallef, insistió en que las decisiones deportivas deben permanecer en manos de las instituciones correspondientes y no de los gobiernos.

"Ejercer una influencia sobre las decisiones deportivas socavaría la autonomía del deporte", advirtió mediante una publicación en la red social X.

Italia alerta sobre un precedente político

El presidente de la Federación Italiana de Futbol, Giovanni Malagò, calificó de "absurda" la situación y expresó su preocupación por las consecuencias que podría generar.

"Es inútil buscar excusas, esta decisión tiene un evidente aroma político. Objetivamente es un precedente extremadamente peligroso, un precedente político extremadamente peligroso", declaró en Rai Radio 1.

Bélgica considera la decisión "incomprensible"

En Bélgica, rival de Estados Unidos en los Octavos de Final y principal afectado por la habilitación de Balogun, las críticas aumentaron este lunes.

El ministro de Relaciones Exteriores, Maxime Prévot, calificó la decisión de "incomprensible" y aseguró que, de confirmarse que una llamada telefónica motivó el cambio de criterio, se estaría vulnerando la esencia del deporte.

"Si verdaderamente es una llamada telefónica lo que explica esta decisión incomprensible, se trataría de violar las reglas más elementales del fútbol y del deporte", afirmó.

"Sería algo muy grave. ¿Cómo podría la FIFA abogar por el juego limpio con credibilidad?", cuestionó.

Alemania también rechaza la injerencia política

Desde Alemania también hubo pronunciamientos. La secretaria de Estado de Deporte, Christiane Schenderlein, afirmó que la política no debe intervenir en las decisiones deportivas.

"La política no tiene lugar sobre el terreno de juego. Las decisiones arbitrales dependen del deporte", señaló, al tiempo que reiteró que el gobierno alemán respeta la autonomía de las instituciones deportivas.