El tetracampeón de la F1, Max Verstappen, aceptó que Red Bull tiene mucho trabajo por delante, pero está optimista tras probar el auto en Barcelona.

"Al final fue bastante bien, sí. Durante mi primera mañana en el coche no pude dar muchas vueltas por la lluvia, pero hoy estuvo bien. He dado muchas vueltas y también hemos aprendido mucho", contó Verstappen.

"Todavía tenemos muchísimo trabajo por hacer y hay muchas cosas que deben mejorar, pero creo que eso es normal. En líneas generales, por supuesto, es muy positivo que hayamos podido completar tantas vueltas con nuestro nuevo motor. Eso es un buen comienzo. Es positivo, aunque obviamente todavía es muy temprano".

Verstappen, que se quedó a dos puntos del campeón Lando Norris (McLaren) el año pasado, se unió a su coequipero Isack Hadjar, Liam Lawson y el ingeniero de Racing Bulls, Mattia Spini, de que las sensaciones son positivas, con cautela, del motor.

"Por supuesto que todavía es un trabajo en progreso, pero creo que hemos salido bien de la largada. Es una fórmula de motor muy compleja, así que aún queda mucho trabajo por hacer, pero eso aplica para todos", mencionó.

El piloto también mencionó que ha estado agripado, pero espera estar mejor en los test oficiales de Bahréin del 11 al 13 de febrero.
"Me siento un poco enfermo, así que espero estar mejor al comienzo de la temporada", reveló.