En su tercera temporada, el torneo se mantiene con 8 equipos: Bravas de León, Charros Softbol Femenil, Diablos Rojos Femenil, El Águila de Veracruz, Las Olmecas de Tabasco, Sultanes Femenil, Naranjeros Softbol Femenil y Algodoneras de Unión Laguna, además de que llegaron extranjeras que elevaron el nivel de competencia y mejoraron las condiciones laborales.

"Con la ayuda de los 8 equipos, que ya tienen muchos años en el beisbol profesional, saben cómo manejar un equipo y el hecho de que lo trasladen al softbol, ayuda a que el estándar esté mucho más alto, con las facilidades que les están dando a las jugadoras para poder dedicarse cien por ciento a esto, es algo que no se había visto, nos deja en una posición súper privilegiada y buscamos que este deporte crezca a alrededor del mundo.

"Hemos ido mejorando las condiciones laborales para las jugadoras. Al final, estamos consideramos que por el tiempo que nosotros tenemos la temporada el salario para las jugadora está en niveles competitivos de lo que vemos en ligas profesionales. Estoy segura que al final conforme se vayan sumando marcas conforme vayamos creciendo, pues esto obviamente va a ser muchísimo más rentable", mencionó Daniela Leal, directora de la LMS, previo al arranque de la campaña 2026.

En 2024, cuando se inauguró el torneo, se estableció un tabulador de sueldos entre las jugadoras que iba de un mínimo de mil dólares a un máximo de 3 mil dólares, que variaba entre los 18 mil y 54 mil pesos mexicanos.
Al mismo tiempo se tomaban ciertas variables como productividad y el estado financiero del equipo, las cuales siguen prevaleciendo, pero ya no son las únicas.