Este 19 de enero se conmemora el Día Mundial de las Palomitas, hay un deportista que no oculta su gusto por esta botana que disfrutan chicos y grandes.
De la misma manera en que Stephen Curry es el gatillero más temible de la NBA en tiros de larga distancia, es un experto a la hora de encestar palomitas de maíz.
En 2019, The Wall Street Journal le hizo un puntual seguimiento al jugador guardia de los Warriors de Golden State sobre esta arraigada adicción alimenticia.
Es tal la afición del basquetbolista por las popcorns que puede visualizar con precisión donde se encuentra el cesto de palomitas en cualquier escenario de la NBA que visita.
"Si es realmente bueno, lo comeré antes del partido, al medio tiempo y después", explicó Curry al WSJ.
Además se ha convertido en todo un especialista en el tema, pues tiene su propio "ranking de poder" sobre las arenas que ofrecen las mejores palomitas de maíz.
Cabe precisar que nunca le agrega nada para no modificar la apariencia, sabor y temperatura, inclusive tiene su propia rutina para abordarlas en cualquier arena foránea.
"Bajarme del autobús, caminar hacia el vestuario, bajar mis cosas e ir directamente a la mesa de palomitas de maíz", así simplifica Curry su proceder previo a cualquier partido.
LO TRAE EN LA SANGRE
Y todo tiene una explicación. Ese amor por el maíz palomero se encuentra en los genes del astro de los Warriors.
Su padre, Dell Curry, quien disfrutó de una carrera de 16 temporadas en la NBA es otro devoto de las palomitas de maíz y sospecha que su hijo mayor heredó la adicción.
"Sigue siendo mi bocadillo favorito después de los juegos", dijo Dell Curry. "Cuando estoy viendo a mis hijos (Steph con Warriors y Seth con Trail Blazers), tengo palomitas de maíz conmigo".
La diferencia, dijo Dell Curry, es que nunca habría considerado comer palomitas de maíz con mantequilla y saladas antes de jugar un juego de NBA.