Chihuahua.- Tres temporadas después de regresar a la Liga Mexicana de Beisbol, los Dorados de Chihuahua no parecen ser capaces de ser más que un equipo de relleno en el circuito veraniego nacional.

Luego de que en el 2025 se vio un avance, al finalizar en el séptimo lugar de la zona Norte, a tres juegos de un lugar de playoffs, Chihuahua volvió a ser el peor equipo del sector en este 2026, firmando una de las peores temporadas de su historia.

Las lesiones que aquejaron al cuerpo de pitcheo antes de la temporada, especialmente la de Darel Torres, fueron un golpe duro y la organización no pudo encontrar las piezas adecuadas para armar un staff confiable de lanzadores.

El relevo fue el mayor problema, nuevamente los Dorados fueron el equipo que más juegos botó tras tener la ventaja, con un total de 24. También fue en general el pitcheo que más cuadrangulares recibió, con 111.

La ofensiva fue el menor de los problemas, a pesar de un slump de bateo durante junio, pero el line up de los Dorados fue octavo de toda la liga en OPS (.815), sexto en promedio de bateo (.298), noveno en carreras impulsadas (481) y cuadrangulares (87), séptimo en OBP (.361), sublíder en triples (30) y cuarto en dobletes (193).

La afición, decepcionada por el andar del equipo y el poco avance en estas tres temporadas, castigó a los Dorados, pues el estadio Hector Espino tuvo el promedio más bajo de asistencia de toda la liga, con apenas mil 610 asistentes por juego. Esto significó un descenso del 25 por ciento con respecto al 2025, en donde hubo entrada promedio de 2 mil 260 personas por encuentro, una cifra que ya era baja de por sí.

El equipo no pudo mostrar una identidad, no hubo nada que pudiera definirlo y fue de más a menos en la campaña, ya que, en mayo, todavía estaba peleando posiciones de playoffs, pero en junio todo se desplomó definitivamente.

Dos de los managers que estuvieron al frente de Chihuahua en años anteriores, Oscar Robles y Luis Carlos Rivera, llevaron a sus equipos -Durango y Tabasco, respectivamente- a ser los sublíderes de sus zonas, y ambos conjuntos tienen un mercado de los más pequeños en la Liga Mexicana y con estadios con menos de la mitad de capacidad que el de Chihuahua.

La organización de los Dorados tendrá que hacer un análisis exhaustivo durante este receso de temporada, si no quiere seguir siendo un equipo de relleno en la liga. Detalles como un mayor uso de la sabermetría, perfiles adecuados de lanzadores para las características de la Liga Mexicana y roles definidos para los revistas, son de las áreas visibles a mejorar.

Aspectos positivos a destacar:

  • Juan Yepez, quien lideró al equipo en cuadrangulares (16) y carreras impulsadas (69), fue la carta fuerte en el corazón del line up.
  • Bateadores como Brainer Bonací, Mark Contreras y Damon Dues fueron constantes a la ofensiva.
  • El chihuahuense Joel Flores cumplió con una satisfactoria primera temporada completa en la Liga Mexicana de Beisbol al batear para promedio de .331 con OPS de .855
  • El sinaloense Demetrio Gutiérrez fue el relevista más confiable del equipo, con WHIP de 1.27 y promedio de carreras limpias admitidas de 3.34.

Tabla por: El Diario de Chihuahua
Tabla por: El Diario de Chihuahua

*En la temporada de 1940, a Chihuahua llegó a media temporada la franquicia de Gallos de Santa Rosa (Veracruz), después de haber disputado 32 juegos