El quarterback Fernando Mendoza, quien tiene sangre cubana, fue el primero seleccionado del Draft de la NFL. Jugará con los Raiders de Las Vegas.

El reclutamiento se realiza en Pittsburgh, pero Mendoza decidió quedarse en Florida con su familia para recibir la llamada del equipo que lo iba a tomar, esto por un tema de salud de su madre, quien padece esclerosis múltiple.

Mendoza tiene 22 años y es la apuesta de Raiders a futuro, pues se espera que Kirk Cousins abra la campaña, pero el puesto seguramente se lo peleará Fernando desde la Semana 1.

Fernando nació en Boston, pero se crió en Miami, donde está toda su familia, misma que es de origen cubano cuando sus abuelos emigraron a Estados Unidos a finales de los 50.

Incluso, en la ceremonia del Heisman dio un discurso en español dedicado a sus abuelos.

Logró el Trofeo Heisman y el campeonato en esta campaña con los Hoosiers con marca perfecta, y con quienes rompió varios récord.

Raiders finalizó con marca de 3-14, y les urge volver a los primeros planos.

Cuando el comisionado Roger Goodell dio a conocer el nombre de Mendoza, el mariscal de campo se levantó de la sala para darle un abrazo y beso a su madre, e igualmente a sus abuelos y familia.

Estaban en la sala de la casa de Mendoza alrededor de 20 personas. Fernando tomó la gorra de Raiders y se la puso con orgullo.

Mendoza tuvo en su último año 41 pases de anotación y 3 mil 535 yardas por aire.
"Aunque nuestra familia está celebrando esta noche, esto no es el final. Esto es solo el comienzo. Ahora es el momento de la NFL. Ese es el objetivo principal: tener éxito y ayudar a mi equipo a ganar tantos juegos como sea posible", dijo minutos antes de ser seleccionado.