Australia.- Un equipo de científicos de la Universidad de Queensland y la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW) en Australia ha desarrollado cucarachas cíborg "paramédicas" capaces de suministrar medicamentos de emergencia a supervivientes atrapados en zonas de desastre.

Este avance, denominado sistema Paraborgs, marca un hito en la biónica al transformar a estos polémicos insectos en aliados clave para misiones de rescate en entornos de difícil acceso, como edificios derrumbados o grietas milimétricas.

¿Cómo funcionan las cucarachas paramédicas?

La tecnología aprovecha las capacidades físicas naturales del insecto combinándolas con microelectrónica de vanguardia:

Mochilas bioelectrónicas: Se les adhiere un sistema de bajo peso que incluye una batería, receptor inalámbrico, circuitos y, en algunos prototipos, células solares flexibles para autoabastecerse.

Navegación asistida: El operador no las maneja con un control remoto convencional, sino que envía impulsos eléctricos leves a su sistema nervioso para guiarlas en una dirección específica.

Mecanismo de inyección: Las cucarachas destinadas a la atención médica cargan con una pequeña jeringa automatizada capaz de administrar fármacos críticos (como adrenalina, analgésicos o coagulantes).

Decisión humana: La autonomía no es total. Los médicos o rescatistas supervisan todo en tiempo real a través de cámaras integradas en otras cucarachas del enjambre y son quienes autorizan la inyección de forma remota.

Este enfoque de "enjambre especializado" distribuye las tareas: mientras unos ejemplares mapean el terreno con sensores de CO2 y cámaras infrarrojas para localizar señales de vida, otros avanzan con la carga médica para realizar la primera intervención mientras los rescatistas humanos abren paso entre los escombros.

Aunque la investigación aún está en fase experimental, los científicos estiman que estos equipos biónicos podrían operar formalmente en desastres reales en los próximos 5 a 10 años.

Con información de agencias.