El 84 por ciento de los trabajadores afirma sentirse estresado o con agotamiento mental varias veces por semana, de acuerdo con un estudio de OCC.
Del total de encuestados, 28 por ciento señaló que enfrenta esta condición todos los días; 31 por ciento dijo que ocurre varias veces por semana y 25 por ciento indicó que la experimenta algunas veces al mes.
Además, 46 por ciento de los colaboradores consideró que su empresa no atiende el bienestar laboral, mientras que 28 por ciento afirmó que, aunque existen programas, éstos no se aplican de forma efectiva. Otro 16 por ciento percibe acciones limitadas o esporádicas, y solo 9 por ciento considera que su organización cuida de manera clara y constante el bienestar físico y mental de los trabajadores.Entre las principales acciones implementadas por las empresas destacan el trabajo remoto o híbrido (33 por ciento), la flexibilidad de horarios (28 por ciento) y los chequeos médicos o jornadas de salud (27 por ciento).
Sin embargo, los trabajadores identifican factores como jornadas extensas, mal liderazgo, presión constante, largos tiempos de traslado y falta de equilibrio entre vida personal y laboral como las principales causas de desgaste, de acuerdo con OCC. Las organizaciones han comenzado a incorporar iniciativas como pausas activas, ergonomía, campañas de prevención sobre nutrición y sueño, así como capacitación para líderes. No obstante, son menos frecuentes los apoyos relacionados con atención psicológica, manejo de estrés y programas de actividad física. Ana Estrada, especialista en coaching ejecutivo y aprendizaje organizacional, advirtió que la salud mental se ha convertido en un tema estratégico para las empresas, debido a que la insatisfacción laboral afecta entre 70 y 90 por ciento de los colaboradores. "El ciclo de insatisfacción laboral es progresivo y termina afectando la productividad. El estado mental se contagia, crece y rara vez mejora por sí solo. Cuando no existe atención ni redes de apoyo personales o laborales, el problema escala hacia otras afectaciones", explicó. La especialista señaló que entre las consecuencias más frecuentes destacan ataques de ansiedad y de pánico. Añadió que, si no se atiende oportunamente, este desgaste también termina impactando a los líderes de las organizaciones. "Debe atenderse porque el deterioro emocional derivado de la presión, la baja productividad y un ambiente laboral frágil también afecta a los líderes. No deben terminar igual de afectados", subrayó.
