P: He notado algunas venas varicosas en mis piernas. ¿Hay algo que pueda hacer al respecto?
Las venas varicosas son difíciles de ignorar: estos vasos sanguíneos abultados y en forma de cuerda parecen sobresalir de la piel y, para muchas personas, pueden resultar muy incómodas. Son más comunes en las piernas, los tobillos y los pies, pero a veces pueden aparecer en la pelvis y en otras partes del cuerpo.
Si bien hasta el 30 por ciento de los adultos tienen venas varicosas , “no ponen en peligro la vida ni las extremidades”, afirmó Faisal Aziz, médico director de cirugía vascular en Penn State Health. Algunos cambios sencillos en el estilo de vida pueden aliviar los síntomas y evitar que las venas empeoren, pero por lo general no hacen que las ya existentes desaparezcan.
Preguntamos a los expertos por qué se producen y cuándo hay que acudir al médico.
¿Qué causa las venas varicosas?
Las arterias llevan la sangre desde el corazón, y las venas la traen de regreso. Pero esa es una tarea más difícil en las piernas, donde la sangre tiene que viajar hacia arriba, explicó Aziz.
Por eso, el cuerpo depende de un sistema de dos partes: al moverte, los músculos de las pantorrillas comprimen las venas de las piernas y empujan la sangre hacia arriba, mientras que unas válvulas unidireccionales evitan que la sangre vuelva a bajar, explicó Isabella Kuo, cirujana vascular del Centro Médico de la Universidad de California en Irvine.
Las venas varicosas se forman cuando estas válvulas se debilitan o no se cierran correctamente. La sangre se acumula en las piernas y la presión aumenta, lo que hace que las venas se agranden.
Los antecedentes familiares son el factor de riesgo más importante para las venas varicosas, señaló Aziz, pero el envejecimiento, el sobrepeso y los trabajos que requieren pasar largos periodos sentado o de pie también aumentan las probabilidades. Las mujeres también son más propensas a desarrollar várices y, aunque las razones no están del todo claras, la terapia de reemplazo hormonal y el embarazo probablemente influyen, dijo Kuo.
Dado que muchos de estos factores de riesgo están fuera del control de la persona, no hay mucho que se pueda hacer para prevenir las venas varicosas. Sin embargo, mantenerse activo, mantener un peso saludable y tomar descansos durante los largos periodos de inactividad puede ayudar a reducir la tensión.
¿Son peligrosas las venas varicosas?
Si las venas varicosas no causan dolor ni molestias, está perfectamente bien ignorarlas, dijo Angela Kokkosis, directora del centro de atención venosa de Stony Brook Medicine. Sin embargo, muchos casos son sintomáticos y requieren atención.
Por ejemplo, a medida que la sangre se acumula en las venas, puede causar dolor, sensibilidad y una sensación de pesadez en las piernas. Si la presión se mantiene elevada, el líquido y los glóbulos rojos pueden filtrarse hacia el tejido cercano, explicó Kokkosis, causando hinchazón, picazón y resequedad en la piel y decoloración. En casos poco frecuentes, las venas varicosas pueden provocar úlceras, especialmente si no se tratan, señaló Aziz.
Las venas varicosas también están relacionadas con un mayor riesgo de trombosis venosa profunda, un coágulo sanguíneo potencialmente peligroso. Por lo tanto, la hinchazón o el dolor repentino en una sola pierna —especialmente después de un largo periodo de inactividad, como un vuelo transatlántico— merece atención inmediata.
¿Qué se puede hacer con respecto a las venas varicosas?
Las venas varicosas no se pueden curar, pero los médicos recomiendan comenzar con algunos cambios sencillos para ayudar a retrasar su progresión.
El objetivo es ayudar a que la sangre vuelva a subir por las piernas, explicó Kokkosis. Dar un paseo corto o flexionar los pies en tu escritorio —al menos cada hora— puede ayudar a mantener activos los músculos de las pantorrillas. Cuando estés sentado o acostado, los médicos también recomiendan elevar las piernas durante unos 15 minutos cada vez.
Usar calcetines de compresión durante el día también puede ayudar. Estas aplican presión externa en las piernas, lo que ayuda a contrarrestar la gravedad y a reducir la acumulación de sangre. Las medias de compresión son una de las mejores herramientas para aliviar los síntomas, dijo Aziz, pero pueden resultar incómodas, especialmente cuando hace calor.
Sin embargo, hay formas de hacerlas más llevaderas. La mayoría de las personas no necesita las versiones más fuertes, que llegan hasta el muslo; las medias hasta la rodilla con compresión moderada suelen funcionar bien, agregó. Y si te cuesta usarlas todos los días, al menos hazlo en los días en que vayas a estar sentado o de pie durante largos periodos, dijo Kokkosis.
No existen medicamentos de venta libre aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos para tratar las venas varicosas. Sin embargo, algunos estudios sugieren que suplementos como la fracción de flavonoides purificados micronizados y el extracto de semillas de castaño de Indias pueden aliviar el dolor, la pesadez y la hinchazón en las piernas, señaló Kuo, aunque no sustituyen los cambios en el estilo de vida.
Si sigues teniendo dolor u otros síntomas después de tres a seis meses, o si desarrollas complicaciones como decoloración de la piel o úlceras, entonces vale la pena consultar a un especialista en venas, dijo Aziz. Después de descartar problemas relacionados, el médico puede cerrar las venas problemáticas con calor, adhesivo o una solución médica, o eliminarlas quirúrgicamente. Esto puede mejorar tanto el aspecto estético de las venas varicosas como aliviar significativamente la sensación de pesadez y el dolor.
Solo recuerda que las várices son una afección crónica. Las venas tratadas pueden reabrirse ocasionalmente, y una operación no elimina la tendencia del cuerpo a formar nuevas várices en el futuro.
“Muchas veces, las personas a quienes se les han tratado las venas regresan muchos años después para que se les traten más venas, y luego, muchos años más tarde, para que se les trate también esas”, dijo Aziz. “No existe una cura”.
