Cuando Shelby Harris, psicóloga del sueño en Nueva York, comienza a trabajar con pacientes que tienen problemas para dormir, siempre les pregunta si tienen mascotas.

"Lo primero que me dicen es: 'tengo un perro. ¿Me va a decir que no duerma con él?'", comparte.

No necesariamente, dice Harris.

Algunas personas disfrutan mucho durmiendo con sus mascotas, y no todo mundo sufre trastornos del sueño.

Pero si la mascota es la causa del problema, añade Harris, es bueno que todos lo sepan.

En una encuesta en línea realizada a 2 mil adultos estadounidenses publicada en el 2022, casi la mitad dijo dormir en la misma cama que su mascota.

Si tu eres uno de ellos, pero no estás seguro de si deberías hacerlo, éstas son algunas cosas a considerar.

Bichos y gérmenes

Las mascotas pueden exponernos a una variedad de bichos y gérmenes, como garrapatas, pulgas, parásitos y bacterias, explica Josh Daniels, veterinario y microbiólogo en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Estatal de Colorado.

Tenerlas en la cama sólo eleva la exposición, dijo. Y en algunos casos, pueden enfermarnos.

Por ejemplo, en 1991, una mujer de 81 años fue hospitalizada en Finlandia con fiebre y señales de una infección bacteriana en la piel de la pierna.

Los especialistas médicos reportaron que tenía una úlcera entre los dedos del pie y estaba infectada con un tipo de bacteria que se encuentra comúnmente en la boca de perros y gatos.

Dormía habitualmente con su gato, que tenía la costumbre de lamerle los dedos de los pies.

También se han reportado casos de dueños de perros que contrajeron la peste, que puede ser transmitida por las pulgas, después de dormir con sus mascotas.

Sin embargo, esos casos son raros.

Y a menos que seas propenso a las infecciones o tengas un sistema inmunológico debilitado, el riesgo de enfermarte por dormir con una mascota generalmente es bajo, dice Bruno Chomel, profesor emérito de la Facultad de Medicina Veterinaria Weill de la Universidad de California, en Davis.

Las garrapatas y las pulgas son los bichos más comunes a los que las personas se exponen al compartir la cama con una mascota, explica Daniels, así que asegúrate de usar los métodos de prevención contra pulgas y garrapatas recomendados por un veterinario.

Las garrapatas pueden transmitir la enfermedad de Lyme y otras dolencias graves.

Desparasitar a la mascota con regularidad también elimina parásitos intestinales comunes y potencialmente peligrosos, como las lombrices intestinales.

En cuanto a dormir con una mascota, todo se reduce a tu tolerancia al riesgo de enfermarte.

Es pequeño, pero real, dice Chomel.

Sueño Interrumpido

Tu sueño podría verse afectado... aunque no lo notes.

No hay mucha investigación sobre cómo afecta al sueño compartir la cama con una mascota, señala Brittany Lancaster, profesora adjunta de psicología clínica en la Universidad Estatal de Mississippi.

Sin embargo, algunos estudios limitados sugieren que dormir con una mascota puede empeorar el sueño, añade.

Por ejemplo, en un estudio publicado en el 2017, 40 dueños de perros (en su mayoría mujeres) usaron siete noches monitores de actividad mientras dormían.

Se halló que cuando el perro estaba en la cama, los participantes dormían con menos eficacia que cuando el can estaba en la habitación, pero no en la cama.

Hay evidencia que sugiere que las personas pueden no ser conscientes de que su sueño se ve interrumpido. Y los científicos también han descubierto que algunas personas perciben a sus mascotas como beneficiosas para su sueño.

Douglas Wallace, médico especialista en sueño y profesor de neurología clínica en la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami, ha observado esto en su propia investigación y en su clínica.

Plantea la hipótesis de que el apoyo emocional que brinda dormir con una mascota podría compensar de alguna manera cualquier efecto negativo que ésta tenga sobre la calidad del sueño.

Si crees que compartir la cama con tu mascota interfiere con tu sueño, Harris recomienda sacar al animal de la cama durante algunas noches y observar si notas alguna diferencia.

Si no la notas, "no pasa nada con que esté allí", dice.

Lancaster, por otro lado, prefiere un enfoque más conservador: "yo no duermo con mis gatos, con eso te digo todo".