Ciudad de México –"Me he acostado con varios hombres". Eso le dijo en el confesonario la joven Pirulina al padre Arsilio. Inquirió el sacerdote: "¿Con cuántos?". Replicó la muchacha en tono admonitorio: "Señor cura: el pecado para usted; las estadísticas para mí". Avaricio Cenaoscuras es el sujeto más cicatero y ruin de la comarca. Hace unos días su esposa le pidió: "Llévame al cine". Retobó el cutre: "Ya te llevé". "Sí -admitió ella-. Pero me dicen que ahora hay películas con sonido y a colores". "¡Qué oscuridad!" -exclamó Leovigildo en el Ensalivadero, soledoso lugar al que fue en su automóvil con la linda Ducibel. Y añadió: "¡Ni siquiera alcanzo a ver mi mano!". Le dijo ella: "No te preocupes. Yo sé dónde está". Muchas veces llegar en segundo lugar es no llegar. ¿Quién fue el segundo hombre que puso pie en la Luna? Pos sabe, como se dice en el Potrero para decir "No sé". ¿Cuál es el nombre del avión B-29 que lanzó la segunda bomba atómica sobre Japón? Sepa la bola, según se dice en México. ¿Cuál es la segunda obra más leída de la literatura italiana después de la Divina Comedia? Averígüelo Vargas, como en España se decía en alusión a don Francisco de Vargas, alcalde de corte a quien la reina Isabel la Católica encargaba investigar los asuntos difíciles. Entiendo, sin poder afirmarlo con certeza -nada puedo afirmar con certeza-, ni siquiera que nada puedo afirmar con certeza-, que el libro que más leen los italianos después de la inmortal obra de Dante es la novela "I promessi sposi", título que se traduce al español como "Los novios". Esa obra de 1827, al decir de los críticos, inaugura la novela moderna en Italia. Yo la leí en mi juventud -muchas cosas leí en mi juventud en las horas que me dejaba libres la juventud-, y todavía recuerdo la profunda impresión que me causó el vívido relato hecho por el autor de la novela, Alejandro Manzoni, de la epidemia de peste que asoló el norte de Italia en los principios del siglo diecisiete. Al abrir el libro en esa parte de la narración sentía yo todos los síntomas de aquel terrible mal. Sírvame lo anteriormente dicho de proemio para decir que se ha abatido sobre México una especie de peste política que ha causado estragos en lo que algunos llamarían el organismo nacional. Está destruido el sistema de salud, lo mismo que el de educación, el de justicia, el de seguridad, el electoral y una larga sucesión de etcéteras. Se ha instaurado además un ámbito de indecencia pública por el cual numerosos personajes de la política son relacionados con actividades delictivas. Casi todos ellos pertenecen al círculo cercano, ya familiar, ya amistoso, de Andrés Manuel López Obrador, autor de libros y autor también de la ruina nacional. Tendremos peste para rato, que ni modo. La ridículamente llamada 4T ha traído consigo mucha podredumbre. Un pequeño periódico de mi ciudad publicó en primera plana, a seis columnas, la queja de los vecinos de una calle en la cual una alcantarilla abierta despedía olores fétidos. Informaba el titular de la noticia: "Dicen que huele a puf". Pues a eso mismo huele la peste que en hora mala cayó sobre nuestro país. El marido estaba ya en aptitud completa para llevar a cabo el acto conyugal con su mujer. En ese preciso instante la señora hizo una declaración muy fuera de lugar y que ninguna relación tenía con la intimidad que ilusionadamente su esposo procuraba. Dijo ella: "Todo ha subido. Subió la luz, el agua, el gas. Subió también el tomate, la cebolla, el limón, la leche, el huevo.". Acotó el señor con un suspiro pesaroso: "Bueno, por lo menos tú acabas de hacer que algo baje". FIN.

MIRADOR

Por Armando FUENTES AGUITRRE

El nombre "Carlos" es un nombre lleno de realezas.

Veamos cada una de las letras que lo forman.

C de Cristo, el rey de los hombres.

A de águila, la reina de las aves.

R de rosa, la reina de las flores.

L de león, el rey de los animales.

O de oro, el rey de los metales.

S de sol, el rey de los astros.

Si usted se llama Carlos, felicidades por su majestuoso nombre.

Si conoce a alguien que se llame Carlos, comparta con él esta columna sobre el nombre Carlos.

Me la dictó mi queridísimo, ingeniosísimo y simpatiquísimo hermano menor, Carlos.

¡Hasta mañana!...

MANGANITAS

Por AFA.

".AMLO defiende a Andy.".

Los dos hacen mal papel,

ya solos o ya en conjunto.

Sobre AMLO yo me pregunto:

¿y quién lo defiende a él?