Medirá PAN “fuerzas vivas” con Morena
Las prisas de un oficio citatorio Los exdirectores de Medicina con cara de what? Durante los últimos días se han visto gasolineras cerradas total o parcialmente en la ciudad de Chihuahua, mientras que de Guerrero, Anáhuac, Cuauhtémoc y otras localidades empiezan a llegar reportes de desabasto y compras de pánico, al extenderse la versión de que no hay combustible para satisfacer la demanda. Hasta ahora, las autoridades federales no han salido de afirmaciones de que no hay desabasto, a lo mucho algunos retrasos en el transporte, aunque aseguran tener la situación controlada y el suministro garantizado en todo el país. Esos problemillas, supuestamente mínimos, ya los han resentido, con diferente impacto, al menos otras 10 entidades aparte de Chihuahua, como Aguascalientes, Zacatecas, Nuevo León, Querétaro, Hidalgo, Estado de México, Jalisco y Coahuila, entre otras. A nivel local, Juan de Dios Loya, presidente de la Unión de Gasolineros y Víctor Meraz, líder de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C. (Amotac), han sido cautos en sus evaluaciones y sostienen la versión oficial de que es mínimo el impacto que ha tenido el desabasto, aunque le rehúyan al término que comienza a repetirse en la conversación cotidiana. La realidad, fuera de simplismos, es que el conflicto en Medio Oriente ya comenzó a impactar la operación de estaciones de servicio debido a retrasos en el suministro. El combustible llega más lento de lo que se consume, por el momento, pero cuando eso pasa, la psicosis social hace el resto para llegar al desabasto. Lo que hemos visto, hasta ayer, es exactamente el comportamiento que precede a las crisis de combustible; es decir, primero aparecen retrasos, luego rumores, después compras de pánico y finalmente la sensación colectiva de que el Gobierno está ocultando la gravedad del problema. Pero, además de la crisis energética global que exhibe el mito de la soberanía mexicana en ese renglón, los que saben del negocio dicen que hay otro gran problema con el precio de la Magna topado a 24 pesos por litro, pero la venta de Petróleos Mexicanos a los gasolineros no está topada y eso desincentiva a los empresarios para comprar combustibles. Es parte del círculo vicioso: los gasolineros deben comprar a precios variables y al alza, pero no pueden venderlo a más de 24 pesos por litro, lo que erosiona sus márgenes y resulta desmotivante para los gasolineros, que además deben padecer las distorsiones de mercado que se presentan en la actualidad. Así, no hay desabasto. No ahora, pero quién sabe si en los próximos días, a causa de ese coctel explosivo de factores económicos internacionales y sociales a nivel local.***
Desde la Ciudad de México, el dirigente nacional del PAN y la dirigente estatal, Jorge Romero y Daniela Álvarez, anunciaron la movilización azul a favor de la gobernadora Maru Campos, frente a lo que consideran vil persecución política por parte de la Fiscalía General de la República y Morena.
Sin abundar en los detalles, avalaron la convocatoria que comenzó a circular en redes sociales los últimos días, para el próximo sábado en la capital, con el fin de realizar una concentración que inevitablemente será comparada con la que realizó el morenismo el 16 de mayo. En el PAN valoran, además, cómo manifestar su descontento mañana miércoles 27, cuando la gobernadora acuda a la sede de la FGR en Ciudad Juárez, pero está casi descartada una movilización de grandes dimensiones debido a que es día hábil. Para seguir con las comparaciones, un día después, el domingo 31 de mayo, será el informe de la presidenta Claudia Sheinbaum, con el que celebrará los dos años de su triunfo de junio de 2024, pero en esta ocasión, ella misma ha llamado al morenismo a salir a todas las plazas públicas de México, no sólo concentrarse en el zócalo de la capital del país. Así, más allá de los procesos jurídicos y la oleada de declaraciones, posicionamientos y discursos que generan, podrán medir PAN y Morena a sus “fuerzas vivas”, el término heredado de la picaresca política cuando el PRI -hoy desaparecido- era el que dominaba los tumultos.***
No menos de 35 adjetivos utilizó la gobernadora Maru Campos la semana pasada, en el periplo de medios de comunicación en el centro del país, en análisis de las principales entrevistas.
Por supuesto que caló hondo aquello de violenta, indolente, amenazante, viles, descarados, mentirosos, simuladores, loco patológico, acorralados, mimetizados, grave, podrido, autoritario, totalitario, nefasto, injusto y aberrante, para describir el juicio mediático en su contra desde la administración federal, Morena y ciertos actores particulares. No le perdonaron tampoco aquello de que está hecha de una sola pieza, su postura firme en el cargo, transparente, apegada a derecho, humanista, blindada y guerrera. Mucho menos los calificativos a los chihuahuenses, que donde se paró la gobernadora, siempre encomió, como valientes, nobles, leales aguerridos, agraviados, lastimados. Una piel muy sensible, tan sensible, que el oficio del ministerio público federal mediante el cual la citan, está elaborado el viernes y fue entregado el sábado al mediodía, por agentes que volaron desde México. De ese tamaño fue la reacción, con un oficio donde se notan las prisas, hasta 15 errores ortográficos y hasta el domicilio mal, incluso con detalles en fundamentación y motivación; se nota que lo dictó alguien que obtuvo el título de abogado fast track; pudo ser Javier Corral; o su salvador, Ulises Lara flamante fiscal en investigación de asuntos relevantes. Ni mandado hacer para un amparo indirecto, si es que el trasfondo no fuera político como lo es y su destinatario no tuviera fuero constitucional.***
Sentados hasta atrás en el salón dispuesto por la Facultad de Medicina de la UACH, por reacreditación de programas, estaban los exdirectores Noel del Val, Javier Benavídez y Arturo Vázquez Reta, y Antonio Salas Muñoz.
Se volteaban a ver entre incrédulos y divertidos, como estudiantes juguetones, el anuncio del rector Luis Rivera Campos, cuando habló del proyecto de hospital escuela equipado con 13 camas, para ser edificado como una primera etapa. El reto es mayúsculo, porque el área de la salud debe tener cuando menos cinco mil alumnos, de los cuales el 80 por ciento requiere prácticas hospitalarias, las cuales actualmente son realizadas extramuros en unidades médicas del sector público y privado, lo que habla de la necesidad de concretar íntegramente el proyecto.

