- Congelan hasta el Wi-Fi a sindicato de la UACh
- Pesada la cuesta de enero para SantiagoHace mucho tiempo, tal vez desde antes de la reforma que lo llevó a ser un organismo conformado por elección popular, el Poder Judicial dejó de verse como una institución y empezó a parecerse a una parodia, mal escrita y pésimamente actuada.
Lo sucedido en la primera sesión de este año del Tribunal Superior de Justicia del Estado, en la que una discusión por las sillas para sentarse en el pleno se llevó más de la mitad del tiempo, es muestra de esa realidad. No es mera anécdota sino mensaje directo a quienes piden justicia: mejor esperen sentados. En vez de dedicarse a resolver los asuntos de trascendencia para la vida pública, la magistrada presidenta, Marcela Herrera y las magistradas Diana Margarita Félix y Claudia Cristina Campos, titulares de la Octava Sala Civil y la Primera de lo Penal, respectivamente, decidieron discutir el acomodo de las sillas en el pleno. Desde luego, en los pasillos del tribunal dicen que a Herrera Sandoval, acotada en sus funciones con los nuevos órganos creados con la reforma judicial y pese a su agenda intensa de relaciones públicas, le ha faltado mano izquierda para la operación política dentro de su propio poder. A la vez, los próximos presidentes del Tribunal Superior -Yamil Athié, Claudia Cristina Campos y Gerardo Acosta Barrera, que habrán de tener dos años de funciones cada uno- venden esperanzas y acuerdos para los siguientes periodos de gestión que tendrán cada uno, por haber sido los más votados en la elección de 2025. Desde ahora exigen partes del pastel. Y por si fuera poco, ya empiezan a armarse grupitos de presión y oposición con tan bajo nivel como para generar una discusión por un tema intrascendente, como la iniciada por Félix Sierra, por el puro gusto de hacerlo o por acatar instrucciones externas al Poder Judicial. Total que así desperdiciaron los magistrados o magistradas más de la mitad de una sesión extraordinaria; no por una resolución de impacto social, no por un debate jurídico de fondo, sino por ver quién se sienta más cerca de la presidencia y quién queda relegado en la herradura del pleno. Al final, el tema quedó pendiente. Las sillas seguirán ahí. Lo que no queda claro es si el poco prestigio que le quedaba al Tribunal también podrá reacomodarse en algún momento.***
“Buenos días compañeros: Les tengo que informar, que lamentablemente ya nos congelaron las cuentas de la demanda que vinieron a notificarnos en diciembre. Mantengamos prudencia, estamos viendo cómo solucionamos esta situación”, fue el mensaje que envió, la tarde del jueves, la dirigente del Sindicato de Trabajadores de la UACh, “Konchis” Rodríguez, a todo el personal administrativo universitario. “Les recuerdo que en diciembre tuvimos reunión y se les avisó que vinieron a notificar, señalaron cuentas. Todas la cuentas son importantes para la funcionalidad del sindicato. No tenemos internet, salón, prótesis, proveedores”, agregó. “Estamos sin internet y no podemos descartar ahorita la del fondo de ahorro, compañeros. Todos conocemos de antemano la situación que nos heredaron”. Esa fue la mala noticia que ensombreció el acuerdo de incremento salarial que logró el sindicato con la Rectoría de la UACh, autoridad que nada tiene que ver con la gestión del organismo gremial que agrupa a todos los trabajadores administrativos. La deplorable situación tiene nombres y apellidos: Ricardo Moncayo y Salvador Salgado, exdirigentes que hicieron del sindicato su minita de oro; uno lo llevó a la quiebra y otro no quiso actuar como era debido para sancionarlo, llevándose así entre las patas a cientos de empleados que ahora padecen por el ahorro no pagado, la pérdida del fideicomiso de jubilación que les siguen descontando y otras prestaciones. Sospechosamente, nadie ha sido sancionado por las pérdidas financieras e inmobiliarias del organismo, quizás por las “mañas” sindicales que alcanzan a todos o porque ninguna autoridad laboral, civil o penal ha procedido para salvaguardar los derechos de los trabajadores, los grandes perdedores de las pésimas, casi criminales gestiones de sus líderes.***
Por otro lado, la negociación entre el STSUACh y la Universidad Autónoma de Chihuahua dejó algo más que cifras sobre la mesa:
Evidenció conducción y oficio político. Bajo el liderazgo del rector Luis Alfonso Rivera Campos, la UACh optó por una ruta de responsabilidad que privilegió a su base trabajadora aún en ese escenario complejo. El equipo rectoral salió avante y la dirigencia sindical, encabezada por Konchis Rodríguez, terminó por entender que del otro lado no había cerrazón, sino disposición. No siempre ocurre así en este tipo de procesos, donde las presiones externas suelen contaminar más de lo que ayudan. Más allá de los porcentajes, el mensaje de fondo fue institucional. La administración universitaria decidió actuar con oportunidad, no hubo espacio para el estira y afloja innecesario ni para el “patear el bote”. Quizá lo más revelador del proceso es que, pese a que el sindicato no acudió a la reunión con la Federación para la gestión de recursos, la UACh decidió no detenerse y hacer los ajustes con recursos, asumiendo riesgos en un entorno de incertidumbre financiera. La apuesta de Luis Rivera fue clara: priorizar a su comunidad antes que escudarse en la ausencia de apoyos federales.***
Está pesada la cuesta de enero en la Secretaría General de Gobierno. Apenas alcanzó para un panecito y un pingüino con velita de tres años para su titular, Santiago De la Peña, como festejo por el tiempo que lleva como encargado de la política interior del Estado. El funcionario celebró con sus compañeros de la dependencia y los medios que cubren la fuente en una rápida convivencia durante la jornada de ayer, pero como no era un pastel el que usó para la foto, algunos hasta pensaron en hacerlo meme sobre los cumplen años en el siempre pesado comienzo del año. Fuera de chistes, De la Peña Grajeda cumplió el trienio con el delicado encargo de cuidar la marcha política del Estado, así como las relaciones con los poderes formales y reales, los municipios y la Federación. Los más de mil días en esa posición seguramente le habrán de servir para afrontar los retos políticos que tiene enfrente con la gobernadora y sus proyecto como principal objetivo.***
Quien no respeta los valores del partido de no mentir, es la diputada Brenda Ríos. El jueves subió un video a sus redes, donde asegura que el Municipio por fin hará reparaciones en el puente de Riberas de Sacramento colapsado con las pasadas lluvias.
Al parecer sus asesores no la informan bien porque desde el 3 de noviembre del año pasado el alcalde, Marco Bonilla, estuvo en el lugar porque justo ese día empezaron los trabajos de remediación. Lamentable que la legisladora mal informe a la ciudadanía, porque en su video no muestra que en la parte de abajo toda la base se encuentra ya reforzada, se abrió el paso desde diciembre de la parte menos dañada que fue ya reforzada y prácticamente están en los últimos detalles de reforzamiento del área que sufrió mayor afectación. Dice también la legisladora que lamenta que el puente nuevo construido hace dos años haya sufrido daños. Otra mentira más porque la obra tiene prácticamente desde que se hizo el fraccionamiento, hace más de 10 años y el puente no fue obra de la administración actual, sino de la desarrolladora.***
Ha presumido el Sistema de Administración Tributaria (SAT) que durante 2025 el Gobierno federal captó una cifra récord de 6 billones 790 mil pesos por la recaudación de impuestos, derechos, aprovechamientos y reservas petroleras, lo que representa un 4.8 por ciento más que en 2024 y un cumplimiento del 101.4 por ciento respecto de lo programado.
Es la estadística más alta desde 2017 que tiene registrada la Secretaría de Hacienda. La parte medular son los impuestos, que representan 88.5 pesos de cada 100 captados por el SAT. Estas contribuciones también rompieron un récord al llegar a cinco billones 351 mil 680 millones de pesos, un cuatro por ciento más en términos reales que lo captado en 2024. El único pequeño y gran detalle es que nunca faltan los organismos internacionales que enfrían así de inmediato cualquier calentura de júbilo nacionalista. La ONU ha publicado en su informe sobre la Situación Económica Mundial que, en América Latina y el Caribe, México es la nación con la mayor proporción de los ingresos tributarios que se destinan a pagar la deuda pública. La misma Secretaría de Hacienda estima que a noviembre del año pasado, el país gastó un billón 71 mil 671.5 pesos sólo en los intereses, comisiones y otros gastos relacionados con la deuda pública, un monto que equivale al 21.8 por ciento de lo que captó vía recaudación tributaria durante el mismo periodo.


