Tuve el honor de ser cofundador y directivo nacional e internacional de la Asociación de Educadores de Latinoamérica y del Caribe, A.C. (AELAC), la cual se constituyó durante el Congreso de Pedagogía, efectuado en la Habana, Cuba, el 9 de Febrero de 1990. Presentándose, a partir de 1991, la oportunidad y el compromiso profesional, docente-educativo, de asistir y participar en seminarios y talleres a la propia Cuba, República de Venezuela y del Perú.
Los eventos pedagógicos (1991 a 1993) llevados a cabo en los países precitados, nos permitieron el intercambio de vivencias, de experiencias y conocimientos logrados y expuestos por los docentes-educadores e investigadores, concurrentes de: Argentina, Aruba, Bolivia, Brasil, Ecuador, Colombia, Cuba, Honduras, México, Perú, Venezuela. Actualizando y enriqueciendo nuestro desempeño durante el proceso de enseñanza aprendizaje.
Anteriormente dimos a conocer los avances de las tareas propias de la AELAC; ahora, teniendo presente la realidad de Latinoamérica y del Caribe, del mundo entero, a raíz del artero ataque a VENEZUELA, así como el vil secuestro de su Presidente (Nicolás Maduro) y de su respetable esposa (Cilia Flores); y dado que ciertas “mentes” consideran que “estaba mejor” Venezuela y demás países de la región, desde mediados del S.XX hasta inicios del S.XXI, es conveniente e ilustrativo compartir parte de la Conferencia que el 23 de enero de 1992 sustentó en Carúpano, Venezuela, el Dr. Iván E. Gómez L.
“En el país de lo insólito está planteado que el Gobierno Nacional entregue al capital transnacional una de sus islas: CUBAGUA, que junto con las islas MARGARITA y COCHE, conforman el actual ESTADO NUEVA ESPARTA; excepcional monumento histórico-nacional, para que construyan en todo su territorio, un faraónico complejo turístico, con una inversión estimada en siete mil millones de dólares.
“La estrecha perspectiva del LEONINO negocio NEOLIBERAL hace que resulte extraño a las altas esferas oficiales considerar aspectos tan vitales para el país como la necesidad de mantener NUESTRA INTEGRIDAD TERRITORIAL, la defensa de la SOBERANÍA NACIONAL y la SALVAGUARDA de nuestro patrimonio geológico, arqueológico, histórico y ambiental, aun cuando es conocido que la isla de CUBAGUA fue declarada reserva forestal por el Ministerio de Agricultura y Cría, el 29 de abril de 1943.
“Ubicada en su porción nororiental, primer ensayo urbanístico de España en territorio hoy venezolano, fue declarada Monumento Histórico Nacional por la Junta Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, el 5 de noviembre de 1979. La isla está enclavada en una área estratégica; y Venezuela es signataria de acuerdos internacionales —fundamentalmente con la UNESCO— que obliga a preservar su patrimonio cultural, el cual, por ningún concepto, puede ser objeto de negociación.
“Mientras en las corrompidas cúpulas del poder y en la impúdica élite empresarial se estudia el monto de las recompensas por ‘facilitar’ el negocio en ciernes; en la isla Margarita y en el resto del país, se está desatando un MOVIMIENTO REIVINDICADOR DE LA DIGNIDAD VENEZOLANA que reclama ponerle fin a tantos desmanes cometidos impunemente.
“De acuerdo con la información documental consultada, la humanización del territorio cubagüense se inició hace, aproximadamente, 4000 años. Y los primeros contactos de los colonizadores españoles con los pobladores de la isla de CUBAGUA, pueden ubicarse a finales del siglo XV, mediante intercambios de carácter comercial.
“De igual manera puede inferirse que en la medida en que el aborigen brinda información precisa de la riqueza perlífera yacente en los mares circundantes de las islas orientales, se inicia el intenso proceso de la extracción mediante su EXPLOTACIÓN BRUTAL.
[Y, aparece el oro negro, que “fluye de los veneros del diablo”. ¿Ramón López Velarde?] “En 1523 se localiza en la isla un aceite negruzco y pegajoso: CUBAGUA SE CONVIERTE ASÍ, EN EL PRIMER CENTRO PRODUCTOR DE PETRÓLEO DE AMÉRICA.
Evidenciando su vocación nacionalista, patriótica e internacionalista, el doctor Iván Gómez, afirmó: “Nuestro país posee un patrimonio cultural rico y variado que debería ser el principal orgullo de los venezolanos.
“Cada generación ha dejado a su paso un testimonio de su existencia, la evidencia de su proyección social. La suma de cada una de esas referencias constituyen los bienes culturales del país en su conjunto, poseyendo toda su importancia y justificación.
“Se entiende entonces, que la función primordial del Estado en este sentido, es la salvaguarda, conservación y defensa de este patrimonio común y procurar su acrecentamiento, tal como lo consagra la Constitución Nacional. En la medida que esta tarea se cumpla, se enriquece la sociedad y los ciudadanos elevan su condición moral e intelectual.
“Ningún ciudadano, en consecuencia, aun cuando esté investido de la más alta autoridad y reúna los más plenos poderes, está autorizado para tomar decisiones que afecten profundamente la vida económica, histórica y cultural de la comunidad que representa; por cuanto es absolutamente contrario a sus funciones y responsabilidades, cayendo en los terrenos de la arbitrariedad, la prepotencia y el abuso, los cuales no son propios de una sociedad civilizada y democrática.
El Dr. Iván Gómez, dio a conocer algunas cláusulas ‘vergonzantes’ del Contrato de Comodato, entre otras: Primera- Extensión del área: 2245 hectáreas.- Segunda- Duración: 50 años, prorrogable por 50 años más.- Séptima- Conceder o entregar parcialmente determinados lotes de terrenos a empresas nacionales y extranjeras para los fines proyectados.
Concluye: “En Cubagua se forjó Venezuela. En Nueva Cádiz se constituyó el símbolo primigenio que la conectó al mundo.
CUBAGUA ES NUESTRA, PERO TAMBIÉN PERTENECE A LA HUMANIDAD”.
En ese marco, en el “Primer Encuentro Trilateral de Historiadores Mexicanos, Cubanos y Venezolanos”, realizado en la Habana, Cuba, del 2 al 9 de marzo de 1991, como una muestra más de SOLIDARIDAD INTERNACIONAL, SE ACORDÓ:
“(1) Rechazar cualquier tipo de negociación con capitales nacionales y/o transnacionales que pongan en peligro la SOBERANÍA de nuestros países con la consiguiente pérdida de espacios territoriales”.
EL PASADO SE HACE PRESENTE: Trump —que no el noble pueblo anglosajón de USA— ambiciona el PETRÓLEO de VENEZUELA; “comprar” y quedarse con la ISLA GROELANDIA-DINAMARCA.
