Tiene Corral “fiscala carnala” para juzgarlo
Trump aún está lejos de ganar
Bonilla con los alcaldes de Parral, Delicias, Meoqui...
En muchas esquinas, calles principales y secundarias, unos de los peores “adornos” que contaminan el paisaje urbano son las casetas telefónicas sucias, destartaladas, vandalizadas; inútiles y obsoletas ante la popularización de los celulares desde hace más de dos décadas.En Chihuahua existe ese mobiliario urbano que todos ven, pero nadie observa. Están en esquinas polvosas, afuera de tiendas de barrio, junto a avenidas recién pavimentadas. Son casetas oxidadas, rotas, grafiteadas, con los cables colgando como venas muertas; son los fósiles tecnológicos de una época en la que hablar por teléfono era un acto estacionario, no un reflejo automático con dispositivo en mano.
Los asiduos lectores de GPS envían montones de ejemplos de la zona centro, del norte, de colonias pequeñas y grandes avenidas, donde permanecen esos armatostes del museo urbano. Toda una galería de la desidia y el importapoquismo gubernamental.
Esos interesados en la imagen urbana preguntan por qué siguen ahí; por qué Telmex, dueño y responsable de estos dispositivos de la prehistoria, no los ha retirado; por qué la autoridad municipal no las quita por su cuenta y pasa la factura a la gigante de la telefonía, propiedad del magnate Carlos Slim.
Pues bien, bastó una investigación superficial en algunas áreas municipales para conocer que ni Slim puede con la burocracia federal. Resulta que existe una disposición vigente que le impide a la empresa su retiro, a pesar de que la misma ha insistido en hacerlo.
No es que Telmex no quiera, pues, es que no se lo permite el Gobierno Federal y ninguna otra autoridad tiene facultades o competencia en la materia. O se lavan las manos todas.
Quienes se han interesado en esa causa han enfrentado una mezcla de burocracia, regulación y abandono silencioso, porque resulta que para desmontar una caseta Telmex necesita permisos municipales que muchas veces están atados a criterios que quedaron congelados en otra década.
Hay trámites que nunca se simplificaron, dictámenes que piden justificar, con elementos imposibles de conseguir, la necesidad de retirar un servicio público, y un calendario de prioridades donde una estructura en desuso jamás compite con baches, luminarias o drenajes colapsados.
Ya es hora de que el municipio exija cuentas y Telmex insista en un programa conjunto de retiro. No es un asunto menor: la basura urbana también moldea el ánimo colectivo; nos recuerda, todos los días, que vivimos en una ciudad que acumula problemas porque nadie se hace responsable de ellos.
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Es pública la cercana relación del expanista. Javier Corral, con la nueva fiscal general de la República, Ernestina Godoy. El ahora senador morenista se ha encargado de presumir ese cobijo del que goza en la 4T, por gente como ella y otros que en Morena todavía creen su palabrería.
Godoy es la “fiscala carnala” del exgobernador (para usar el término que algunos opositores al PRI, entre ellos corralistas y morenistas, utilizaron para impedir que Enrique Peña Nieto impusiera titular de la FGR de la forma en que, paradójicamente, fue impuesta la sucesora de Alejandro Gertz Manero).
Así lo ha presumido Corral Jurado, como el fin de semana presumió la gran proeza de que pasará de ser imputado por la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua por un caso de peculado de casi 100 millones de pesos, a ser imputado de la FGR, por el mismo motivo, ante un tribunal federal.
La federalización de la justicia no lo exime del juicio público e histórico que pesa en su contra, pero sí le da una “fiscala carnala” para ser juzgado, lo que, en términos llanos, es garantía de impunidad para el ahora senador morenista, protegido con algo más que el fuero constitucional para salir bien librado de la causa penal que comenzó en Chihuahua y terminará en la nada de la 4T.
No desconoce Corral ese camino. Lo recorrió con la FGR de Gertz para rescatar a su fiscal torturador, Francisco “Paquito” González, quien fue detenido en Chihuahua y lo peleó con uñas y dientes la fiscalía federal, no con el ánimo de imputarlo y procesarlo, sino para liberarlo.
Aunque sea un 10 por ciento de ese ahínco de la FGR para rescatar a los presuntos delincuentes del corralato acusados en Chihuahua, debería usar para combatir a la delincuencia organizada en el estado, que igual masacra personas que trafica con drogas y armas.
Podrán Corral y sus aduladores pagados festejar esa victoria de la atracción de la FGR, pero está claro que, en realidad, es una derrota para la justicia, para la sociedad, para el mismo partido en el poder que, ahora cobijándolo, no deja de llenar de basura el bote de la 4T.
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A una semana del asalto militar en Venezuela para extraer a Maduro, luego montarse sobre el gobierno chavista y finalmente apoderarse del petróleo, no queda claro se haya consolidado una victoria para Donald Trump e incluso podría ser fracaso.
Así lo ve en un interesante análisis, el sábado pasado, el director editorial de El Financiero, Enrique Quintana, quien establece tres escenarios actuales que no se parecen para nada a lo que anhelaba el presidente republicano.
Por un parte, el petróleo. Se ha hablado de reservas por 300 mil barriles de crudo, pero podrían ascender solo a 80 mil y de baja calidad. Además, el deterioro de la infraestructura y su rezago tecnológico ameritarían fuertes inversiones, lo que mantuvo dudosos a los inversionistas que se reunieron con Trump el pasado viernes.
A nivel interno no las tiene todas consigo. Las encuestas muestran a un electorado cansado de intervenciones externas y hasta entre los legisladores republicanos se advierten futuras divisiones. Esto podría repercutir en las elecciones intermedias de noviembre.
No son menores las protestas en las principales ciudades del mundo, incluidas manifestaciones ante las embajadas de Francia, España, Suecia, el sábado en México. Esto significa el exacerbamiento del sentimiento antiyanqui en gran parte del planeta.
Luego, en lo geopolítico, lejos de erradicarse la influencia china, podría reforzarla. El gigante asiático es el principal socio comercial en buena parte de América Latina, incluso la presidenta interina, Delcy Rodríguez, se reunió recientemente con el embajador chino.
Aquí lo malo es que Trump piensa con las vísceras y podría irse contra cualquier otro enemigo real o inventado. ¿Sigue Groenlandia? ¿Cuba? Esperemos que nunca México.
Veremos cómo se comporta el clima político internacional en la segunda quincena, por lo pronto se siente gélido…hasta para el principal habitante de la Casa Blanca.
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Marco Bonilla estuvo el sábado en el municipio de Saucillo a invitación de su alcalde, Fito Gardea, para conocer la mina de Naica, conocida internacionalmente como la mina de los cristales.El objetivo fue hacer un recorrido y conocer de voz de los directivos del Grupo Peñoles la situación en la que se encuentra el lugar inundado desde el 2015.
La mina fue en su tiempo el principal atractivo turístico de la región. En ninguna parte del mundo existe un lugar así, o al menos no ha sido descubierto, por ello la importancia tanto de directivos como de su alcalde de generar un proyecto para extraer el agua y poder reactivarla.
Por las imágenes que circularon, a la visita acudieron otros alcaldes de la región, como Delicias, Satevó, Parral y Meoqui.
Al final del recorrido fue ofrecida una comida. Todos aprovecharon para hacer grilla, platicar de proyectos y de apoyo mutuo para sus planes a futuro, no solo para sus municipios, también en lo particular.


