La peor desgracia para México
es convertirnos
en un país de cínicos:
JOSE LUIS MONTENEGRO
Resulta revelador pero preocupante que un periódico de otro continente, al otro lado del ancho mar, identifique y publique una situación que aquí en México se ha ido normalizando y casi incorporando al vivir cotidiano como es la violencia diaria en casi todas las regiones de la República Mexicana. Abundan y se descubren cada día, nuevos datos y revelaciones graves de abusos de poder, denuncias de actos de corrupción, extorsiones, huachicoleo fiscal, venta de gasolinas robadas, políticos señalados de tener relación con carteles de la droga, asesinatos de líderes y ejecuciones por bandas del crimen organizado, que se resbalan en la gruesa epidermis que hemos desarrollado. De tener una piel sensible “de bebés”, hemos pasado a un piel dura, casi caparazón para ignorar la realidad, cerrar los ojos, tapar los oídos y callar la boca.
El periódico español El País[1] publicó el mes pasado una nota donde la periodista que lo escribió se asombró de una oración distribuida en una iglesia ubicada en el norte de la ciudad de México donde imploran “la intervención (divina) para evitar que México quede atrapado en la cultura del silencio, la mentira y la muerte, que estas amenazas imponen”.
En varias partes del México profundo la preocupación y miedo por la inseguridad se sigue expandiendo y aunque lleguen refuerzos de militares o policías, no saben a quién tener mayor temor: a los delincuentes o a los representantes de la ley. El último recurso es invocar a la patrona de los mexicanos para que “salve nuestra Patria y proteja nuestra fe”. La prueba reciente de ello, fueron los sufridos paisanos que se atrevieron a viajar a México para visitar a sus familiares en la pasada época navideña, confiados en campañas de “Bienvenido paisano” mientras que retenes ilegales de policías judiciales los esperaban para extorsionarlos. A pesar de videos que se subieron a las redes y denuncias, no pasó nada y esos “funcionarios mexicanos” siguieron exigiendo dinero a cambio de no confiscarles sus objetos -la mayoría usados- que traían como regalo a sus familiares. El cuadro en todo su esplendor del cinismo e impunidad en los policías y la permisividad e impotencia de los ciudadanos.
Unas autoridades cínicas por acción y omisión y unos ciudadanos contagiados de ese cinismo de desinterés e importamadrismo. De los pocos recursos confiables que quedaban en México como la Armada de México o mejor conocida como Marina, fueron lanzados a las fauces y de ser responsables de evitar el contrabando de combustible por el mar, se convirtieron en parte del engranaje y operadores de ese negocio, y por supuesto, no pasó nada, a pesar de que familiares del exsecretario de la Marina eran de los principales señalados.
De lo que señalaban como la “mafia del poder” se ha transformado en una “narcomafia del poder”. Asi de simple y triste es la situación de México.
Todo indica que la última esperanza de los mexicanos es recurrir al auxilio divino, a las oraciones a la Virgen de Guadalupe, porque los “malos” hasta en eso han ido avanzando, con sus propios “santos” y altares a la santa muerte. Los primeros piden por la seguridad y los segundo por la protección para seguir con sus crímenes y delitos. Unos rezan y encienden veladoras para que desaparezca la cultura de la muerte y los otros porque la violencia se amplié a nuevos territorios y plazas.
El dilema es si resurge la espiritualidad como otro recurso para aminorar esa cultura de la muerte o estamos en un proceso y crisis de desinterés, apatía e individualismo que ya no pensamos como sociedad y Nación.
Lo peor sería convertirnos en un país de cínicos y autistas digitales que nos conformamos con desperdiciar la vida pasando de una imagen a otra en los teléfonos celulares, viendo mucho pero sin concentrarnos en nada, ignorar el entorno y pensar que el mundo solo está ya en las redes sociales. Y lo de cínicos es por aceptar vivir en medio de un salvajismo y barbarie violenta, llevando el conteo de muertes, masacres de los “abrazados” delincuentes y retraso del país, con resignación o desfachatez.
Nos hemos conformado por conocer la situación de México solo por una geopolítica criminal y nuestro conocimiento llega solo a saber que ahora “la Chapiza” se enfrenta a “La Mayiza” y como si fueran dos equipo deportivos que en un partido uno gana y luego el otro. Es la otra desgracia de México sin ver el trasfondo y el riesgo. Hace años teníamos temor de una “colombianización”, pero nos hemos quedado cortos porque estamos en una “mexicanización” del narcotráfico que además es global.
El periodista José Luis Montenegro, dedicado a investigar y narrar historias sobre seguridad, crimen organizado y politica mexicana[2] publicó que en México “la violencia criminal es cada día más orgánica, más sofisticada. La violencia oficial (soldados y policías) crece en crueldad y la originada en el pueblo se esparce de forma desgarradora. Estamos yendo por la ruta de la normalización, del acostumbramiento social ante el terror. La peor desgracia para México es convertirnos en un país de cínicos. Quizá ya lo somos. Todo rastro del país que deseábamos ser se habría esfumado, Vivimos en el salvajismo que elegimos o que no supimos evitar”.
Sin ser venezolanos queremos opinar y pontificar sobre lo que sucede en Venezuela, pero cerramos los ojos entretenidos en apelar a la no intervención de asuntos de otros países, ignorando los 100 millones de dólares que el pasado gobierno mexicano canalizó a Honduras para la socialista presidenta Xiomara Castro, antes de elecciones críticas en su país para que con ese dinero se “granjeara apoyos políticos y actuara en contra de sus adversarios”[3]. O también el reporte de María Abi-Habib de The New York Times, sobre el gran número desproporcionado de espías rusos en México disfrazados de empleados y diplomáticos en la embajada rusa en México que es una de las más grandes que tiene Moscú en el mundo. Todo lo resolvió el entonces presidente con un clásico “no tenemos información sobre eso” o “yo tengo otros datos”.
Y luego nos sorprendemos porque en el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela, murieron 32 guardaespaldas que resultaron ser cubanos[4], publicado por el propio órgano oficial del gobierno cubano. Y solo queda en asombro del nivel de presencia cubana en Venezuela y olvidamos que en México, desde hace 7 años empezó un programa de contratar médicos cubanos.
El periodista Juan Veledíaz[5] comenta que “las Avispas Negras son tropas de élite cubanas creadas en 1986, operaban en Venezuela desde hace más de una década como asesores de la dirección General de Contrainteligencia Militar y del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional. Se les señala se ser los arquitectos de represión, tortura y secuestros de opositores venezolanos. Se sabe que la inteligencia cubana opera en México infiltrada entre las caravanas de médicos cubanos que recorren el país en apoyo al IMSS-Bienestar, que entre el 2022 y 2025 pagó más de dos mil millones de pesos por sus servicios al régimen castrista”.
En este momento México “´por motivos humanitarios” es el proveedor número uno de petróleo a Cuba y desde el inicio de la presente administración federal se ha enviado 15 veces más petróleo a Cuba, que en varios gobiernos anteriores. Si lo vemos en pesos de este gran regalo a un gobierno que no se distingue por ser democrático serían más de 8 mil millones de dólares en crudo. Lo humanitario se justificó por una serie de apagones que sufren, pero han seguido lo que podría sospecharse que lo están vendiendo por otro lado.
Entonces ¿nos hemos convertido en cínicos o en ignorantes del camino por el que están llevando a México, o simplemente nos desentendemos de todos esos asuntos y nos concentramos en nuestros videos juegos, en los teléfonos celulares y ahora en la nueva fascinación de la inteligencia artificial?
Por lo pronto, ya somos esclavos de las redes sociales y al paso que vamos, agregaremos otro verdugo.
[1] CASTILLO Jiménez, Elia, (2025) La plegaría que cruza lo políticos y lo religioso: “Señor Jesús, evita que México quede atrapado en la cultura de la muerte”, 21 de diciembre de 2025, Madrid, España.
[2] RAVELO, Ricardo y José Luis Montenegro (2025) La Cuarta Transformación del Crimen Organizado, editorial Inefable, primera edición noviembre 2025, México
[3] ROCK, Roberto (2025) Honduras y el expediente AMLO, 8 de diciembre de 2025, El Sol de México, México.
[4] GRANMA, periódico oficial del gobierno cubano, https://www.granma.cu/cuba/2026-01-04/informacion-del-gobierno-revolucionario-sobre-combatientes-caidos-en-cumplimiento-de-su-deber-en-venezuela-04-01-2026-19-01-40
[5] VELEDIAZ, Juan (2026) Golpe a la inteligencia cubana, sección Fuera de Agenda, El Sol de México, jueves 8 de enero de 2026.
