¿Dónde cabe Diódoro en el gabinete de Maru?
¿Por tierra contra los cárteles? De nada sirve a federación tramito al aeropuertoParece ridículo, pero entre los investigadores estatales de homicidios circula el dato de que los agentes de la Guardia Nacional involucrados en una ejecución, uno en activo y otro desertor, habrían sido convencidos de realizar el trabajo por la módica cantidad de nueve mil pesos.
Recluidos en un área aislada del Cereso de Aquiles Serdán, Jesús Eduardo M. C. y Miguel Eduardo M. C., oficial en funciones y exelemento de la GN, respectivamente, fueron vinculados a proceso por el asesinato de Adrián Muñoz Morales, en Riberas de Sacramento el pasado 26 de diciembre. Fueron de los pocos detenidos, si no es que los únicos, acusados de homicidio doloso, en medio de la ola de ejecuciones desatada desde el último mes del año pasado. La Fiscalía del Estado aportó evidencia suficiente para su vinculación decretada por un juez penal, entre la cual aparecen algunos datos curiosos que llaman la atención y generan debates sobre la realidad del cuerpo policial federal militarizado, que en Chihuahua no tiene los mejores antecedentes. Por ejemplo, está la normalización del horror y la violencia que representa la huida en un DiDi por parte de uno de los agresores, así sin más, como quien sale de una fiesta tranquilo o quien quiere evitar la conducción de noche tras alguna actividad común. Además, según lo que obra en la investigación, el homicidio fue directo, sin titubeos, pero se equivocaron de víctima los atacantes. Hubo testigos que vieron y describieron después la ruta de salida tras el crimen. La camioneta en la que llegaron fue abandonada; uno se quedó y el otro pidió transporte. Cuarenta minutos después llegó la primera detención. Más tarde, la segunda. Todo relativamente rápido para los estándares de la justicia y la seguridad en Chihuahua y en todo México. Hasta ahí, la historia podría parecer incluso alentadora, ejemplar en el siempre reclamado combate a la impunidad. Tenemos entonces, por lo mencionado en la investigación, que los elementos de la GN cobrarían nueve mil pesos cada uno por matar a una persona, cuando cada agente, en el nivel más bajo, tiene un salario de los 11 mil a los 18 mil pesos mensuales; que se equivocaron de víctima, así que finalmente no cumplieron el encargo hecho por alguna cabeza criminal; y que uno huyó tranquilamente en un auto de app, de lo más normal del mundo. Todos esos elementos, de probarse ante un tribunal de enjuiciamiento, resultan por demás reveladores de la crítica situación de una corporación creada para dar seguridad y tranquilidad a los ciudadanos.***
¿En qué posición cabe Diódoro Carrasco en el gabinete de Maru Campos? La pregunta surgió luego de que la gobernadora, al comienzo de esta semana, anunció posibles cambios en su equipo con miras a las elecciones de 2027, con los nombres de quienes podrían ser aspirantes.
La respuesta al cuestionamiento, dicen en Palacio de Gobierno, es que el oaxaqueño encuadra en cualquier área estatal. Ha sido gobernador, secretario de Gobernación en el último año de Ernesto Zedillo y secretario general de Gobierno de Puebla durante dos años, en el sexenio del fallecido panista, Rafael Moreno Valle. Además de haber sido diputado federal y senador entre los tiempos de la debacle priista y su transformación en oposición, Carrasco Altamirano ha estado cerca de Campos Galván desde el comienzo de su gestión como gobernadora de Chihuahua. Igual ha tenido voz en temas de seguridad que en asuntos hacendarios en la burbuja de consejeros políticos que tiene la mandataria estatal, por lo que expertise no le falta, menos cercanía con Maru ni conocimiento del terreno político de la entidad. Así, entre los asesores de la élite política azul y tricolor nacional que rodean a la gobernadora, Carrasco bien podría llegar al relevo del fiscal general, César Jáuregui o del secretario de Gobierno, Santiago de la Peña, si no es que cae hasta la coordinación completa de un gabinete que entra de lleno al último tercio del sexenio. De darse el movimiento anticipado por Campos Galván, sería otra vertiente importante del escenario político estatal, la de la conducción del gobierno estatal, más allá de todo el alboroto por las candidaturas del año próximo.***
La invasión a Venezuela y el control sobre su petróleo solamente han exacerbado más a un furibundo Trump que quiere ir por todo y contra todos. Para nuestro país se pone feo pues ha declarado que ahora atacará por tierra a los cárteles “que están controlando México”.
El jueves por la mañana, la presidenta Claudia Sheinbaum le mandó un mensaje implícito: “no nos interesa pelearnos con Estados Unidos”, pero por la noche Trump se la regresó en una entrevista para Fox News. Como es común en sus declaraciones, no hizo pausas, no metió comas ni puntos: “Vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles... Los cárteles están controlando México”. ¿Eran ideas separadas o una sola oración? Por eso la Presidenta instruyó al secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, a entrar en contacto con el titular del Departamento de Estado, Marco Rubio. En la citada entrevista queda claro también que el multilateralismo del siglo pasado ha quedado desfasado, y que la ONU y la OTAN son ya meros logotipos. A una pregunta sobre si existían límites a su poder, confesó que sí hay una: “mi propia moralidad,…no necesito al derecho internacional”. Por ende parecería inútil que el Senado norteamericano aprobara, por una apretada mayoría, prohibir que el mandatario agreda nuevamente a Venezuela sin su aval. En el continente hay preocupación. Por eso conversaron Lula de Silva de Brasil y Sheinbaum de México, en tanto Gustavo Petro de Colombia busca un encuentro. Y Cuba pende de un hilo, pues como dijo el propio Trump, ahí no se puede hacer más presión “salvo entrar y bombardear el lugar sin piedad”. Paradójicamente a la isla la salva por ahora, no tener petróleo, el problema es que lo obtenía principalmente de... Venezuela. Parodiando a Francisco Villa, tal vez Sheinbaum podría emitir un mensaje de esperanza, o mínimo de aliento: “Animo c…que más adelante se pone más feo”.***
Más temprano que tarde, la mancha urbana llegó al Aeropuerto Internacional de Chihuahua.
Es necesario, casi una exigencia de la ciudadanía, que el Municipio se haga cargo del tramo federal que inicia desde la Fuerza Aérea, porque justo la zona, por no ser responsabilidad del municipio, complica su atención a pesar de estar en una de las vías de conexión de los fraccionamientos de la zona oriente. El alcalde, Marco Bonilla, desde el año pasado había anunciado que solicitaría que el tramo federal fuera entregado al Municipio. Justo la zona está en pleno desarrollo industrial con la apertura de nuevas empresas de manufactura. Esto generará mayor flujo vehicular, desgaste de la carpeta asfáltica, constante atención en pintura de líneas divisorias, iluminación, limpieza, entre otros servicios que únicamente ofrece el Municipio. Para adelantarse a ello, Bonilla sostuvo una reunión con el director de Enlace y Vinculación de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. Le hizo la solicitud formal de la entrega del tramo a la administración municipal. Ahora solo queda esperar la respuesta del Gobierno Federal, a quien claramente le convendría quitarse la responsabilidad de un tramo de menos de un kilómetro.
