El propósito de hoy, y porque será el tema político durante todo el año, es informar a todos los chihuahuenses de buena voluntad y democráticos para que se preparen a ser comentaristas, a hacer comentarios en todas las redes sociales y a defender la democracia todos los días, en todos los espacios de la comunicación social.
Esto es necesario porque los líderes del PRIAN se aliaron con la ultraderecha mundial, asumiendo y exacerbando en México una retórica golpista y violenta que intenta aplastar la libertad de expresión individual; activando campañas para infundir miedo y odio, desasosiego, dudas, mentiras, calumnias y rumores en la población contra el proceso de la Transformación del país. Utilizan analistas de radio, televisión y medios digitales cooptados por esa ultraderecha; movilizan ejércitos de bots, youtubers e influenciadores profascistas en redes sociales contra el proceso de la Transformación y sus actores principales; juegan muy sucio con la distribución de mensajes en redes, amenazando la libertad de expresión y de opinión de la gente pensante y democrática en Facebook, TikTok, YouTube, Instagram y WhatsApp, sin dar explicaciones ante la ley ni ante nadie. Son campañas de mentiras, miedo y odio que han derivado en levantamientos populares, utilizados para imponer gobernantes afines, y ahora lo están intentando en México. En menos de ocho años, la ultraderecha prianista perdió todos los espacios de poder donde su influencia fue determinante durante más de 90 años. No ha podido levantarse del tremendo desastre. Las reformas constitucionales y los decretos continúan aprobándose todos los días. En el horizonte se percibe que esos cambios permanecerán por más de 100 años. Para evitarlo, la ultraderecha está construyendo un ambiente político muy enrarecido y totalitario en el debate social. En ese contexto, la ultraderecha prianista ha tergiversado inmoralmente el descarrilamiento del tren interoceánico, culpando descaradamente a AMLO y a sus hijos. Cuando todo mundo sabe que, si aún no hay resultados de los peritajes que se están realizando al respecto, ninguna aseveración a priori es correcta ni aceptable. Además, las opiniones de los accidentados indican que el hecho ocurrió por “falta de cuidado del conductor”, pues señalaron que “el tren iba demasiado fuerte, muy rápido”, en un tramo de curvas peligrosas. Los peritajes dirán la verdad. Salvo mejor opinión, la propaganda ultraderechista recibió un fuerte impulso con el “relanzamiento” prianista, al declarar expresamente el uso de la violencia para volver al poder, y particularmente con el asesinato del líder del “movimiento del sombrero” en Uruapan. En efecto, un eslabón de esa estrategia violenta para reconquistar el poder es el uso carroñero de la muerte del líder del “movimiento del sombrero”, Carlos Manzo. Para manipular la indignación social, apareció de manera violenta el grupo de jóvenes prianistas denominado “Generación Z”, que tomó e incendió parte de la presidencia municipal de Morelia, incitando a la población a rebelarse y a ser la chispa que incendie la pradera en todo el país. Desde ese momento, el PRIAN exhibió las técnicas de violencia golpista utilizadas por la ultraderecha internacional. Y, por supuesto, sus líderes se radicalizaron totalmente. Después vino la segunda movilización prianista de la “Generación Z” en el Zócalo y en todo el país, convocada expresamente para “tomar Palacio Nacional y derrocar a la 4T”. Y trataron de hacer ambas cosas. Pero el pueblo de México respondió en diciembre a la ultraderecha prianista con todo su poder, movilizándose y saturando el Zócalo con ríos de gente para celebrar el séptimo aniversario de la Transformación del país. Fue una demostración de fuerza de la democracia que dejó en pánico a las fuerzas de la ultraderecha local e internacional, que ya se relamían los colmillos pensando en volver al poder para saquear el petróleo y las riquezas de México. Han sido fracasos rotundos y sistemáticos, hasta ahora, de la ultraderecha, debido al poderoso despertar de la conciencia política y social, que se mantiene activa y vigilante todos los días en México. Tengamos en cuenta que la propaganda más sucia de la ultraderecha aumentará de manera drástica y peligrosa este año contra la democracia en todo el país. Ya se siente la tensión psicológica que generan los mensajes armados con inteligencia artificial, manipulando las emociones, los símbolos y las expectativas más profundas del individuo inmerso en la sociedad digital, consumidora ávida de las mentiras más fantásticas del nuevo mercadeo mediático fascista.