Tal vez la agente del MP leyó Torre $ahara
El principal enemigo de Morena es… Morena Bonilla respalda estudiantes con transportePor segundo jueves consecutivo, la asociación de tres chícharos Retén Ciudadano, encabezada por Benjamín Nogueira, Carlos Loya y Rocío Martínez, puso de cabeza a los conductores por el centro de la ciudad, ahora con la ocurrencia de llevar un ataúd a las puertas del Palacio de Gobierno.
La alegoría a que “está muerto el diálogo” fue el poco original mensaje con el que llegaron los integrantes de lo que en realidad es un minúsculo grupo social y político, al que cilindrea, según diversas voces, el senador morenista Juan Carlos Loera de la Rosa, excandidato a gobernador en 2021, enemigo número uno de la ganadora de las elecciones del 2021, la gobernadora Maru Campos. Sin duda eran más reporteros y curiosos que los 10-12 integrantes que han retomado las protestas y, sin consecuencia alguna, trastornan el tránsito en los alrededores de las calles Aldama y Venustiano Carranza, pleno corazón político y social del estado. Porque la semana pasada hicieron lo mismo, salvo que no llevaron el detalle de la carroza funeraria y la caja de muerto. Pero llegaron, colocaron unas cuantas pancartas, una lona en medio de la Aldama y la Vicente Guerrero, montaron su carpa y por horas obstaculizaron el tránsito en los alrededores. El pretexto de Retén Ciudadano ahora es el siempre cuestionable sistema de transporte público; antes había sido la revalidación vehicular, el alto costo de la vida y diversos problemas de Chihuahua, siempre con el sesgo de los grupos de protesta vinculados al morenismo. En esta ocasión, según los observadores, los manifestantes han tomado el tema del transporte porque cae en el área del secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, quien parece ser el destinatario y objetivo de las acciones, dadas sus aspiraciones políticas. En Palacio dicen que lo que menos quieren los manifestantes es diálogo. Lo han dejado patente en la determinación de cerrar las calles y afectar a terceras personas, a los automovilistas, a los ciudadanos que trabajan o acuden a hacer trámites obligados al primer cuadro de la ciudad. Sin embargo, la decisión ha sido la de respetar el derecho a la manifestación que tienen. Así ha sido, a pesar del relativamente sencillo uso legítimo de la fuerza pública para permitir el libre tránsito de la gente, que también es un derecho de las personas, en este caso violentado. O sea, paciencia tienen mucha las autoridades estatales y, por lo visto, habrán de dejar que cada jueves el centro sea puesto patas para arriba, por las intenciones políticas de un grupúsculo sin oficio ni beneficio. Bueno, buscan ablandar al PAN en la capital del estado, como el PAN a Morena en Juárez.***
En terrenos de la Fiscalía General del Estado dicen que, tal vez, la agente del Ministerio Público Irma Angélica Giner Domínguez leyó Torre $ahara en vez de su nombre real, Torre Zahara, el proyecto que se ubica en el periférico De la Juventud frente a Paseo Central.
El comentario viene de quienes no le encuentran explicación al aseguramiento de un predio de más de cuatro mil metros cuadrados, por una denuncia en la que no obran elementos probatorios ni que permitan sospechar del delito de robo o despojo de la cantidad de 200 metros cuadrados. La medida ministerial que aplicó la agente, removida de otras unidades recientemente por otros $eñalamientos, fue excesiva por la cantidad de terreno, pero, además, ignoró por completo una resolución del Juzgado Tercero Civil que daba la posesión del predio a la empresa que construye la torre, igual que la escritura pública que contenía los límites y colindancias del inmueble. Pero resulta que hay un apellido detrás y otra empresa atravesada, la que reclama esos 200 metros, que de alguna manera pudo presentar una denuncia por despojo y “agilizar” un procedimiento de este tipo que, en otro contexto, llevaría meses ejecutar. Así que la sospecha se hace presente por la evidenciada arbitrariedad contra un proyecto que, además, parece tener incómodos a algunos que, por ahora, tienen el poder. No es nuevo que los agentes del MP sean exhibidos como exitosos comerciantes de la ley, pero todavía no queda claro hasta dónde alcanza a ser “aceitado” el engranaje de la procuración de justicia, como para arriesgarse a tratar de hincar el diente a algo tan vistoso.***
Se ha dicho que el principal problema de los partidos hegemónicos en México es que se fracturan, y eventualmente pierden el poder por las disputas internas, más que por el daño que puedan provocarle sus adversarios. Y eso le aplica perfecto a Morena, justo ahora.
Viene el tema por el reciente libro de Julio Scherer Ibarra, “Ni venganza ni perdón”, escrita en realidad por el periodista, Jorge Fernández Menéndez, en una “amable conversación”. El Consejero Jurídico de Andrés Manuel López Obrador salió por la puerta de atrás luego de varios pleitos internos, entre ellos contra el exfiscal, Alejandro Gertz Manero, pero sobre todo porque se le acusaba de tráfico de influencias con el Poder Judicial en todo el país, como expuso en su libro Hernán Gómez Bruera, titulado “Traición en Palacio”, en 2023. El hijo del legendario periodista acusa al exvocero de AMLO y actual coordinador de asesores de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, de haber utilizado un decreto sobre extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro para construir redes clientelares con millonarios recursos públicos. Tanto la presidenta Sheinbaum como el propio aludido han salido a desmentirlo, por supuesto. El caso se suma a otro desencuentro entre morenistas. Y es que la gobernadora de Campeche, Layda Sansores ya no le da solamente por perseguir a periodistas sino a diputados locales de su propio partido. En este caso amenazó con arrestar al presidente de la Junta de Gobierno por la negativa de los legisladores guindas de aprobarle un préstamo. En esa crisis se le ocurrió a Ricardo Monreal contestar a los medios que debe prevalecer la unidad. La gobernadora lo calificó de “entrometido” y le pidió que “atienda a su propio chiquero”. El zacatecano prefirió no seguirle el juego al ya, de por sí, escándalo mediático. Parece chisme de lavadero, pero el ejemplo está claro. Ahora en Chihuahua Morena presume de arrollar en las encuestas aunque van parejeando por lo menos en la marca. Un encontronazo frente a un panismo fuertemente unido los podría llevar al despeñadero.***
El apoyo a la educación ha sido una de las principales políticas públicas presumida por la administración del alcalde. Marco Bonilla.
Ha buscado demostrarlo con obras de infraestructura y equipamiento a las escuelas, becas económicas, útiles escolares, etc. En todo ello pasa desapercibido el transporte escolar de la zona rural que lleva de lunes a viernes a niñas, niños y jóvenes que decidieron todos los días levantarse a las 4:40 de la mañana para estar en la parada de camión donde los recoge para trasladarlos a sus escuelas en la ciudad. Son 32 camiones amarillos que muchas veces pasan desapercibidos, pero todos los días circulan desde los cinco seccionales hasta la ciudad, para llevar a mil 400 estudiantes a sus escuelas. No solo son utilizados para nivel básico y medio superior, también viaja hasta el Campus 2 de la UACh para llevar a una joven estudiante de la Facultad de Químicas que vive en El Charco y que el transporte escolar municipal es su única opción de traslado para continuar con sus estudios. Pareciera que vivimos en dos Méxicos totalmente diferentes, porque mientras un gobierno (el Federal) premia a quienes ni estudian ni trabajan, el otro, (el municipal) invierte recursos para que aquellos que han decidido cambiar su realidad y prosperar, puedan llegar desde la zona rural hasta sus escuelas.


