Dentro de las publicaciones que circulan en las redes sociales y que vale la pena considerar, encontré una imagen señalando que “las falacias no resisten preguntas”, seguida de las siguientes interrogantes: ¿quién lo dijo? ¿qué lo prueba? y ¿cómo se relaciona?
Entonces, la realidad entendida como “existencia real y efectiva de algo” o como “verdad, lo que ocurre verdaderamente” (acepciones de la RAE), no debe variar ante el raciocinio de una u otra persona. El desapego de lo anterior, simple y llanamente es un sesgo, manipulación o una vil mentira.
En cualquier ser pensante, obrando con honestidad intelectual, la realidad debería llevarlo a lo mismo que los demás, aunque en política las resistencias para ello tengan mucho que ver con las preferencias y/o conveniencias personales, de familia, laborales, etc. Por ejemplo, hay quienes se dicen defensores de la democracia y de los derechos humanos, pero ni por equivocación aceptarían y alzarían la voz condenando las acciones de Donald Trump como: un pederasta; un genocida; un claro dictador (nada que ver con los que él mismo les atribuye tal característica); un xenofóbico que ha maltratado al extremo a los mexicanos que viven en EE. UU. y en México; un ladrón de las riquezas de los pueblos del mundo; un injerencista electoral, etc. Esa es precisamente la derecha internacional y de nuestro país.
Por el contrario, la derecha nacional (que para nada nacionalista) representada principalmente por el prianismo, está recurriendo insistentemente al Gobierno norteamericano para que intervenga y favorezca a sus intereses en los asuntos que atañen única y exclusivamente a las y a los mexicanos. Para ello, no han dejado, entre otra, la narrativa calumniosa siguiente —orquestada y/o diseñada por un sinfín de medios y “periodistas” chayoteros—:
NARCOGOBIERNO: generalizando como si tuvieran la certeza de un índice del 15, 30, 50 o más por ciento de quienes en la administración pública federal cuenta con facultades de decisión en los más altos cargos, que están involucrados en esa cuestión. Han hecho señalamientos de unas cuantas personas (sí, unas cuantas) pero sin mostrar evidencias que les incrimine.
Sin embargo, lo que sí pesa en la historia de los gobiernos del PRI y del PAN, es una larga lista de funcionarios acusados, procesados y sentenciados por corrupción y acuerdos con el narcotráfico, que desde hace décadas incluye desde secretarios de seguridad pública federal, hasta gobernadores y procuradores estatales, entre otros muchísimos más. Si hay dudas, habrá que consultarlo en internet.
GOBIERNO DE LA MUERTE: como si fuera exclusivo de México y del Gobierno de la Cuarta Transformación, pretenden hacer ver como si antes del 2018 hubiera existido una paz irrefutable en el país. Lo que se vive actualmente, es una herencia de lo que se dejó hacer y se dejó pasar en sexenios anteriores y, peor aún, de esa connivencia demostrada y mencionada líneas atrás. Como si los gobiernos estatales de la oposición que todavía sobreviven no tuvieran responsabilidad en el combate a la delincuencia. Por cierto ¿qué resultados han brindado la sobrevaluada Plataforma y Torre Centinela? Se supone que sería la panacea que reestablecería la paz en la entidad:
“La Plataforma Centinela es el nuevo guardián de seguridad para todos los ciudadanos, el cual brinda, vigilancia, protección para que la ciudadanía tenga paz y tranquilidad. Sabemos que aún falta mucho, pero los avances son claros y el trabajo continúa” (https://chihuahua.gob.mx/prensa/plataforma-centinela-chihuahua).
Por ningún motivo hay que olvidar la zozobra y ambiente de terror que vivimos las y los mexicanos durante el Gobierno de Felipe Calderón, y de manera particular la sociedad chihuahuense, al ubicarse ciudad Juárez y Chihuahua capital entre las cinco zonas más violentas del mundo, por encima de aquellos países que en esa época se encontraban en guerra. Padecimos: secuestros; balaceras y asesinatos a cualquier hora, lugar y a la vista de todos; un generalizado cobro de derecho de piso; desplazamientos forzados de comunidades enteras, etc.
¿Y las armas que entran desde los USA y el grave problema de salud pública estadounidense que es la drogadicción, no han sido de los principales factores que generan la violencia en México? La derecha no toca ese tema ni por equivocación, “ni con el pétalo de una rosa”.
TODOS LOS MEXICANOS RECHAZAN A MORENA: otra amplia y evidente contrariedad. Precisamente el haber fallado en sus (des) gobiernos y el insistir en su discurso de odio y de mentira, es lo que desde 2018 ha provocado un contundente rechazo y reproche hacia el prianismo que, si bien se ve reflejado en múltiples encuestas, en el “termómetro” más confiable que son las elecciones, es ahí donde no deja de avanzar MORENA y de seguir fracasando el PAN y el PRI. Una cosa son sus deseos, y otra la realidad, y la realidad de Chihuahua perfila que en 2027 la Cuarta transformación seguirá gobernando en la entidad, pero ahora no sólo desde la federación, sino también desde la gubernatura con el acompañamiento del poder legislativo estatal.
Múltiple y variado ha sido el discurso rabioso, mentiroso y socialmente desestimulante (en su perjuicio) de la derecha y la ultraderecha: AMLO es un peligro para México; se implementará una dictadura como en Venezuela y Cuba; se modificará la Constitución para que AMLO se reelija perpetuamente; el dólar subirá exageradamente; la inversión extranjera se irá del país; etc. Nada de eso ha pasado, sólo en la mente del prianismo ruin y traidor a la patria se puede confabular lo anterior.
Todo lo contrario, somos una nación y un gobierno que está privilegiando la dignidad y el bienestar del pueblo, principalmente de quienes menos tienen y que por generaciones habían sido soslayados por gobiernos insensibles. Somos un país pujante, con una economía sólida y un régimen democrático que sigue atrayendo inversiones desde el exterior. Somos una sociedad que ya casi desplaza por completo a los grupúsculos que por décadas engañaron y despojaron de sus riquezas a las y a los mexicanos.
La revolución de las conciencias debe fortalecerse aún más, ya que es el antídoto contra la manipulación, la voracidad y las amenazas ilimitadas del conservadurismo nacional e internacional.
