Comenzaré este artículo platicándoles algo que nos tocó vivir de cerca en estos días; solo para dar entrada al tema que quiero comentar en este espacio editorial. Por razones de confidencialidad, le llamaré “Mara” (que no es su nombre real).
Mi amiga Mara, hace un par de años me pidió llevarla a Ciudad Juárez, a la cita que tenía para tramitar su visa porque no quería ir sola. Las llevé a ella y a su hija al consulado, salieron muy contentas porque se las aprobaron; anduvimos un rato en el “mall” de ahí enfrente y ya nos devolvimos a Chihuahua. Unas semanas después le llegó su “visa”; con ella cruzó como turista, con permiso por seis meses. Ha estado todo este tiempo trabajando en Chicago. No sé porque razón, ni que andaba haciendo, el caso es que el miércoles pasado fue detenida por “ICE” en Phoenix; le dijeron que estará presa por diez días; luego irá a corte y ahí el juez determina: si le fija fianza y la deja salir, si la regresa a México, o si se queda bajo proceso en la cárcel. Suponemos que como no tiene antecedentes, no usaba documentos falsos (solo permiso vencido), y además no cometió delito alguno, la dejarán en libertad, para regresar a su país, aunque le cancelen su visa.
ICE, son las siglas en inglés del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (U.S. Immigration and Customs Enforcement), una importante agencia federal de seguridad que forma parte del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS).
En los últimos meses se está viviendo como nunca antes, una persecución hacia nuestros paisanos y hacia los latinos en general, que radican en USA. Hay detenciones sin motivo; la gente es llevada a las cárceles, pero la mueven de prisión en prisión sin informar a nadie para que los familiares batallen en encontrarles; les imputan cargos por hechos que ni cometieron; hacen redadas en lugares donde saben que hay inmigrantes; hay deportaciones masivas; separan familias; propician temor e incertidumbre. Ese es el sello que le está imponiendo Trump a su gobierno. Muy nacionalista, tal vez, pero eso no le quita lo persecutor y desgraciado.
Eso es lo que sufren constantemente cientos de miles de connacionales en el país vecino. Sin embargo, no veo a la Presidenta Sheinbaum, enviando cartas, ayudando a quienes son perseguidos por el ICE; tampoco ha emitido alertas o prevenciones al respecto. No se reúne con autoridades gringas para hacer acuerdos. No pone abogados especialistas en migración, para asesorar a quienes son encarcelados. No mueve un dedo a favor de quienes se ven afectados.
En contraposición, se han dedicado varias “mañaneras”, al tema del “mequetrefe” de Andy López Beltrán. Aún cuando su carta dirigida a Donald Trump, no tuvo respuesta.
Al estúpido de Andy, le fue cancelada su visa; su papito, López Obrador, le dicta una carta, que envió al presidente de la nación más poderosa del mundo, exigiendo explicaciones. Burdo y absurdo. Mientras que -seguramente Trump y los demás funcionarios mencionados en ella-, se burlaron de su contenido.
Han estando intentando, que ese asunto se eleve a un tema de seguridad nacional, de Soberanía y quien sabe qué más. Ubíquense. Le fue cancelada su visa a un mexicano “buenoparanada”, que está coludido con grupos criminales, que se ha hecho millonario sin trabajar; que hace negocios a costa incluso de la vida de quienes han padecido accidentes en el tren maya; que roba a manos llenas dinero del erario público; que participa en contratos millonarios del gobierno federal para enriquecerse; que ha pactado con el narco. Es uno más del entramado que dirige Andrés Manuel López Obrador.
No hay razón para darle un trato privilegiado. No cuenta con fuero constitucional. Ni tiene cargo de elección, ni es funcionario. Aunque lo fuera, si está bajo investigación por agencias de Estados Unidos, deberá ser sancionado y encarcelado como corresponde. Al igual que todos aquellos personajes de Morena, que ya han sido señalados públicamente, como lo son algunos gobernadores, fiscales y servidores públicos. Lindos angelitos no son. Tienen mucha cola que les pisen.
Es inaudito, que el partido Morena, esté pidiendo a sus afiliados, que se reúnan en plazas públicas de los pueblos y ciudades, para llevar a cabo una destrucción masiva de visas (individuales), en apoyo al compañero López Beltrán. No sé si alguien lo hará; serían unos ingenuos (para no decir: pendejos), si lo hacen.
Defienden lo indefendible. Así como a Andy, les serán retiradas sus visas, a todos aquellos que han entregado a nuestro país a los cárteles. Hasta llegar a AMLO. Sin que la presidencia de la República pueda interponerse a su favor.
Ya es momento…
