En tiempos de campañas electorales, se hace evidente el despilfarro de recursos; se gastan millones y millones de pesos en propaganda; aún cuando la ley prevé topes en los gastos de las candidaturas, es obvio que lo que realmente utilizan las y los contendientes, excede por mucho ese límite que les establece la autoridad electoral. Quizá sea a razón de 10 a 1. Es decir, por cada peso permitido, se gastan 9 pesos más. No todo se reporta, se ponen costos menores o evaden de alguna forma la obligación. Sea que ganen o pierdan, corren el riesgo de ser sancionados; ya que le dejan la responsabilidad de las multas a los partidos políticos que les postularon. Desde ahí ya andamos mal. De por sí, es muy criticable que los partidos reciban prerrogativas (debo decir que yo en lo particular no lo veo mal).
Desafortunadamente son prácticas que se dan elección tras elección. Por si fuera poco, ahora estamos peor. Si eso que describo en el párrafo anterior está fatal, lo que viene sucediendo en los últimos meses está “garrafal”. Me refiero a los actos anticipados de campaña. Ya que ni siquiera ha empezado el proceso. Hay un despliegue desaforado, incontrolable y alarmante, de publicidad política maquillada. Han proliferado los anuncios espectaculares con la imagen de hombres y mujeres conocidos en el ámbito político, que tienen o no actualmente algún cargo de elección o en la función pública. Sobre todo, personajes panistas y morenistas. Dada mi actividad profesional y política, tengo la oportunidad de salir y viajar por todo el estado y me he percatado de cómo hay propaganda política de diversos actores, que aspiran a cargos de elección, quienes bajo el argumento de publicitar una supuesta entrevista en algún medio de comunicación digital o revista, exhiben su “linda cara”, slogan o sus propuestas, realizando con ello una campaña político-electoral anticipada. Muy anticipada. Se pueden apreciar bardas, anuncios espectaculares, folletos impresos, difusión de su imagen a diestra y siniestra, sin ningún orden y en franco desacato a la normativa electoral vigente. Ha costado mucho tiempo y esfuerzo, además de concesiones y negociaciones que se daban en otros tiempos, entre los partidos gobernantes y los opositores, para tener la mejor legislación posible que garantizara los procesos de forma imparcial, objetiva y transparente; con ello se logró ciudadanizar y hacer autónomos los órganos electorales, para darle viabilidad a la democracia en nuestro país. Nada de eso parece existir actualmente. Por el contrario, hemos tenido un desafortunado retroceso al respecto. No se trata pues, de que no haya reglas claras, quizá sí las hay; lo que falla es la falta de voluntad por parte de la autoridad electoral que debe intervenir, en este caso el INE; para sancionar a quienes están violentando, flagrantemente las disposiciones legales electorales con estas campañas anticipadas. Existen ya denuncias, para que intervengan e investiguen los hechos otro tipo de instancias, como la Unidad de Inteligencia Financiera, la Secretaría de Hacienda o el SAT. Se está pidiendo que si el INE no puede evitar que las y los “suspirantes”, muestren sus imágenes en bardas, espectaculares y todo tipo de propaganda electoral, que entonces se investigue cuando menos el origen de los recursos con los que se está pagando. La intención es que haya la posibilidad de condiciones iguales (piso parejo), para todas y todos aquellos que aspiramos a ganar un cargo de elección de los que están en juego en 2027. Tendrá que determinarse si se están utilizando recursos del erario, de empresarios dadivosos o si proviene de sus propios bolsillos (lo pongo en duda). Incluso, -si lo hubiere-, que se sepa y en caso dado se castigue si se está recibiendo dinero ilícito, entiéndase y -como ya se ha evidenciado en otros procesos-, cuando es el narco quien patrocina a candidatas o candidatos, principalmente emanados del partido Morena.Lo malo es que estos narcogobernantes abrieron esa puerta, que ya será muy complicado cerrar.
Ya es momento, de ejercer con dignidad y legalidad, la política en Chihuahua. Momento de reglas claras. Ya es momento, de establecer controles y medidas disciplinarias a quienes incumplen la ley. Momento de sancionar a quienes realicen actos anticipados. Ya es momento…
